INTRODUCCIÓN

 

    Una vieja semblanza del Karate representa a éste como un gran recipiente de agua hirviendo, el cual, si bien requiere mucho tiempo y esfuerzo ponerlo en ebullición, es fácil de mantener en dicho estado con tal de que una pequeña llama actúe sobre él, siempre y cuando esta llama sea constante.

    La popularidad del Karate-do a través de todo el mundo se ha incrementado mucho durante los últimos años. Entre todos los que han sido atraídos por este arte destacan profesores y estudiantes universitarios, así como artistas, hombres de negocios y empleados en servicios civiles estatales tanto como provinciales. Se practica en las Academias de la Policía y en los campos de entrenamiento del sistema de Fuerzas Especiales.

    Pero juntamente con el incremento de su popularidad se ha presentado también un fenómeno desafortunado y lamentable en forma de interpretaciones erróneas y realizaciones equivocadas. Algunos creen que se trata de una simple exhibición, en la cual dos personas se atacan salvajemente, peleando la una contra la otra como si fuese una modalidad de boxeo, donde pueden emplearse los pies, y valorando en exceso habilidades tales como romper ladrillos y otros objetos duros, empleando la cabeza, la mano o el pie.

    Hacer uso del Karate como método de lucha únicamente es un planteamiento lamentable. Sus técnicas fundamentales han sido desarrolladas y perfeccionadas a través de muchos años de estudio y práctica, y si se desea hacer una aplicación efectiva de todas o de cualquiera de ellas debe reconocerse el aspecto espiritual de este arte de autodefensa, el cual tiene una función predominante.

    Ciertamente que la meta de este arte, nacido en la Okinawa antigua, ha sido siempre conseguir que el karateka pueda causar un daño definitivo a su adversario con un solo golpe. Pero aun los maestros más antiguos ponían más énfasis en el estudio de una forma espiritual que en las técnicas mismas. La instrucción comprende el adiestramiento del cuerpo y del espíritu, y significa, ante todo, dominio de la razón para tratar al oponente con la educación y cortesía adecuada. El fin real del Karate-do no es luchar con toda la fuerza y conocimiento, sino hacer esto respetando la justicia y equidad.

    Gichin Funakoshi, un gran maestro de Karate-do, señalaba constantemente que el objetivo primero que busca todo el que estudia este Arte es alimentar su conciencia con un aliento sublime de humildad y modestia y después, simultáneamente, desarrollar la pericia y potencia suficientes para aniquilar al adversario con un solo golpe, con un ataque tan terrible como el lanzado por el animal más feroz. Llegar a ser seguidor y amante verdadero del Karate-do es posible solamente cuando se alcanza la perfección en estos dos aspectos, el espiritual y el físico.

    El Karate ha existido siempre como arte de autodefensa y medio para mejorar el estado físico y mantener la salud, pero durante los últimos años una actividad nueva ha sido examinada y aprobada, poniéndose en práctica con extensión mayor cada día. Hablamos del Karate deportivo.

    En esta modalidad cada torneo se establece para determinar la habilidad de los participantes. El propósito que se busca debe ser determinado a fondo, ya que aquí se han presentado también desviaciones lamentables. Existe tendencia a dar demasiada importancia a ganar la competición, y aquellos que piensan así descuidan la práctica de las técnicas fundamentales, optando, en cambio, por intentar el Jiyu kumite a la primera oportunidad.

    El énfasis por ganar el campeonato no sólo será contraproducente, sino que también alterará las técnicas fundamentales que el contendiente debe demostrar y la práctica a la que se compromete. Y no será el perjuicio único, ya que ocurrirá, también, que esta persona termine siendo incapaz de ejecutar una técnica vigorosa y efectiva, lo cual, después de todo, es la característica única del Karate-do. Quien comience el Jiyu kumite antes de tiempo (sin haberse entrenado suficientemente en los principios fundamentales) será alcanzado y sobrepasado muy pronto por un oponente instruido y adiestrado bien en las técnicas básicas. La precipitación conduce al desgaste y la derrota. La alternativa única para ser vencedor es la de aprender y practicar, paso a paso y grado a grado, todas las técnicas básicas y todos los movimientos.

    Para que las competiciones de Karate tengan éxito, habrán de ser dirigidas bajo condiciones adecuadas y con el espíritu correcto. El deseo único de ganar el premio es causa de detrimento, dado que conduce a una falta de seriedad en la instrucción y dominio de los principios fundamentales. Por otra parte, tratar de presentar en un torneo deportivo una demostración de vehemencia y fuerza salvajes, es indeseable por completo. Cuando esto ocurre, la cortesía hacia el oponente se olvida y hacer uso de ella es de importancia decisiva en cualquier expresión de Karate-do.

                        

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

HISTORIA DEL KARATE-DO

 

    Se conocen ciertos datos sobre artes marciales de hace unos 6000 años, pero los registros son más claros de hace 3000 años en China. Durante el reinado de Wen, en la dinastía Chou, se sistematizaron los métodos antiguos de lucha. Sus sistemas se han pasado de generación en generación a través de discípulos, que agregaron mejorías, alcanzando las técnicas altamente refinadas de la actualidad.

En este último milenio se evolucionó hacia dos estilos mayores: Shang Wu y Shaolin.

    El estilo Shang Wu, fundado por Chang-san Feng, hace énfasis en el poder del ch'i (ki en japonés). El Tai Chi, Hsing-i y Pa-Kua son buenos ejemplos. Sus movimientos tienen un poder explosivo, que aplicados efectivamente pueden fácilmente matar a un hombre.

    En el estilo Shaolin se considera a Ta-mo Lao-tsu (Bodhidharma) como su fundador. Se basa en la aplicación práctica de técnicas de mano y pies para bloquear y atacar, junto con técnicas duras-blandas y largas-cortas.

 

    Se cree que, en el año 520 D.C., un hindú, vigésimo patriarca de la india fue responsable de la introducción de las bases para el nacimiento del karate-do. A este patriarca se le conoce por "Bodhidharma".

Bodhidharma (siglo VI)

    Según cuenta la leyenda, Bodhidharma, hombre exigente, de mirada profunda y penetrante, de modales bruscos y desafiantes, fue un príncipe, hijo de Suganda, de la región de Madras, perteneciente a la casta de los guerreros. Se educó en el budismo basado en la técnica de "dhyana" enseñada por el maestro Prajnatara. A la muerte de este y siguiendo sus deseos, abandonó la India, atravesando el Himalaya. Después de muchas penalidades llegó a China con el Budismo "Chan". Bodhidharma llegó a Cantón y poco tiempo después se entrevistó con el emperador Wu de Liang, gran admirador y seguidor del budismo. Al emperador Liang no le agradó el Chan por lo desquiciado y áspero de su método. Despedido por el emperador, se dirigió al monasterio Shaolin de Soog Shan en la provincia de Honan, instalándose en el templo de Chor Jo Um.

Monasterio Shaolin    Empezó a enseñar sus prácticas budistas a un grupo de novicios y viendo cómo caían dormidos durante sus lecturas, les enseñó 12 movimientos (basados en 12 animales) y 24 ejercicios musculares llamados Eki Kinkyo. Estos movimientos servirían para que adquirieran un fuerte cuerpo y una sólida capacidad de concentración.

Los monjes empezaron a practicar los ejercicios en las mañanas y el entrenamiento cotidiano les dio un cuerpo robusto y lleno de salud.

    El arte se desarrollo cuando los monjes se vieron obligados a defender el monasterio en contra de bandidos venidos del exterior, y fue con tanta efectividad el uso que de él los monjes hicieron que su fama llegó lejos y se le bautizó con el nombre de Shaolin Boxing. Con el tiempo este sistema de defensa se expandió por toda China conjuntamente con la religión.

 

Localizada al sur de Japón, antes llamada el reino de Ryukyus, la prefectura de Okinawa fue el sitio de origen del karate.

    Nadie sabe en qué momento el karate hizo su primera aparición sobre Ryukyus. Hubo dos ocasiones en la historia de Ryukyus, en las que se prohibieron las armas por edictos gubernamentales: la primera vez hace más de quinientos años y la segunda vez doscientos años después. Estas prohibiciones no hicieron otra cosa excepto ayudar al desarrollo del karate.

    Hasta el comienzo del siglo XV Ryukyus estaba dividido en 3 reinos independientes: Chuzan, Nanzan y Hokuzan, cada uno luchando contra el otro por supremacía. Chuzan eventualmente prevaleció y el país se unificó bajo su rey, Sho Hashi (1372-1439).

Sin Armas    Se estableció inmediatamente un gobierno no militar. Se editó un estricto edicto que prohibió cualquier posesión de armas. Por dos siglos se gozó de paz, luego en 1609 se vieron atacados por Shimazu, gobernadores militares del sur de Kyushu, Japón. Luego de una gran resistencia, Ryukyu cae en manos de Shimazu. Nuevamente se prohibieron las armas, esta vez no sólo al pueblo, sino a las clases altas también. Muchos historiadores están de acuerdo con que esta segunda prohibición fue la que estimuló la creación de medios de autodefensa sin armas.

    Aun así, ya se practicaban algunas formas de combate sin armas antes de la invasión. Ya que las Ryukyus fueron un estado tributario de China, se dieron periodos de frecuente contacto con China, por lo que hubiere sido muy natural que el kenpo (lit., "método del puño") hubiera sido importado a la isla. Elementos de kenpo fueron probablemente adaptados e incorporados a los estilos de combate local. De esta manera se originaron los dos precursores del karate: okinawa-te y to-de.

    Con la prohibición de las armas, la práctica de métodos de combate sin ellas se vio rápidamente envuelta en el secreto, pues, comprensiblemente, los locales no querían que se supiera de la existencia de estos métodos. La práctica de no revelar los principios de su arte a extranjeros no era sólo característica del karate; también se dio en kendo y otras artes marciales. Pero no existía comparación con las grandes precauciones que se tomaron en Ryukyus, donde también existió una prohibición de mantener registros escritos. En el periodo Meiji (1868-1912), cuando ya no existía la necesidad de reserva, la tradición de siglos de secreto se mantuvo.

    Debido a la falta de registros escritos, se sabe virtualmente nada sobre los creadores del karate y cómo fue transmitido. Lo que se sabe en la actualidad es gracias a la transmisión oral y por lo mismo es vago.

 

    En sus comienzos, el karate se llamó simplemente "te" (Mano). Cuando a finales del siglo diecinueve se incorporó su práctica como parte de los programas de educación física en las escuelas de Okinawa, y debido a su popularidad creciente dentro del Japón, se le renombró como "karate" (Mano Vacía), para distinguirlo del "tode", una forma de Mano originaria de China.

    Los dos estilos originales de karate, desarrollados en las regiones de Shuri y de Naha, se llamaban respectivamente "shuri-te" (la Mano de Shuri) y "naha-te" (la Mano de Naha). Hoy día existen numerosos estilos diferentes de karate, tanto en Okinawa como en el propio Japón, pero la mayoría deriva de los mencionados anteriormente.

Gichin Funakoshi (1868 - 1957)    En 1891 o 1892, según el Maestro Funakoshi, un profesor de escuela comenzó a enseñar karate a sus alumnos. Cuando llegó el tiempo de reclutamiento para el ejército, se observó inmediatamente que aquellos que entrenaban karate estaban en mejor estado físico que otros. Posteriormente el maestro Itosu fue invitado a atender una reunión de directores de escuela y hacer una demostración con sus estudiantes. Quedaron muy impresionados y prontamente se incorporó karate en el programa de educación física de dos de las mayores escuelas secundarias en Okinawa.

    En mayo del año 1922, el Ministerio de Educación de Japón realizó la Primera Exhibición de Atletismo. El Maestro Funakoshi, como presidente de la Asociación de Artes Marciales Okinawenses, fue invitado a participar y mostrar las artes marciales locales a Japón (las islas principales). El maestro preparó material y partió a Japón.

    Tras la exhibición, se vio forzado a quedarse por todo el interés mostrado inicialmente por Kano Jigoro, el gran maestro de judo, ante el cual realizó demostraciones, con cerca de cien judokas. Funakoshi era un admirador de Kano y de su arte marcial, por lo que consideró de gran honor el poder entrar al templo del judo, en el Kodokan. Logró ganarse la admiración de los insignes judokas y una eterna y respetuosa amistad con Jigoro Kano. En el plano técnico, Funakoshi se inspiró del método de enseñanza de Kano para modernizar su okinawa-te introduciendo el sistema de grados por cinturones (hasta entonces, éstos servían únicamente para sujetar los pantalones). Este fue el comienzo de una gran cantidad de actividades en Tokio, que le impidieron volver a Okinawa por mucho tiempo.

    Así quedó establecido el comienzo del karate-do, creado a través de la fusión de las artes marciales Okinawenses y la filosofía Budo de las artes marciales japonesas, tales como el kyudo, arte de tiro con arco, o el kendo. En líneas generales, el karate-jutsu original de Okinawa y que era simplemente un método de autodefensa, al extenderse por el resto de Japón e irse impregnando de la filosofía Zen, pasó a ser también un método de desarrollo personal, cambiando el jutsu (técnica) por do (camino, guía).

    En 1949 se funda la Asociación Japonesa de Karate (JKA), que celebró los primeros campeonatos de Japón en 1957. Esta práctica deportiva se extendió a Occidente durante la década de 1950. La organización All Japan Karate-do (FAJKO), fundada en 1964, celebró los primeros campeonatos del mundo multi-estilo en 1970. Las mujeres participaron por primera vez en unos campeonatos del mundo en 1980.

 

Los prejuicios étnicos

    Si bien Okinawa forma parte políticamente de Japón desde hace unos tres siglos, sus habitantes se han sentido siempre separados de él e independientes desde el punto de vista cultural. Si consideramos que en 1609 todo el archipiélago fue brutalmente invadido por los japoneses, que instauraron una dictadura militar, favoreciendo involuntariamente el desarrollo del Karate, no nos maravillará si en el momento oportuno, cuando los japoneses comenzaron a interesarse por el Karate, los maestros de Okinawa les enseñaran las técnicas modificadas a sabiendas, empeorándolas, no explicando el significado de los Katas o dándoles una interpretación improbable y casi ridícula. La misma actitud se repetirá después de la II Guerra Mundial, cuando los americanos instauran en Okinawa un protectorado. Los americanos eran llamados gaijin, que quiere decir “diablos extranjeros”. Ellos eran arrogantes, ruidosos y, si estaban borrachos, también pendencieros; eran además mucho más altos, gordos y fuertes que cualquier habitante de la isla. El conjunto de estos factores hizo que el arte permaneciese más secreto que nunca: parece que las técnicas en salto que encontramos en algunos Katas aparecieron, precisamente en la posguerra, con el fin de ser aplicadas para transferir más eficazmente todo el peso del cuerpo sobre las rodillas de los occidentales. Cuando los soldados americanos comenzaron a frecuentar los gimnasios de Okinawa para aprender Karate, los maestros aceptaron sus dólares, pero se guardaron bien de suministrar la clave de lectura de los Katas. De vuelta a los Estados Unidos sin haber comprendido lo que habían aprendido, los ex marines abandonaron el Karate y, acordándose del Bogu kumite, una forma de combate muy realista practicada en algunas escuelas de Okinawa, dieron vida a la “nueva” disciplina del Full contact.

 

Motivaciones históricas

    En casi un siglo el Karate se ha transformado de arte secreto practicado por pocos expertos en Okinawa a disciplina deportiva, difundida en todo el mundo, dividida en un número siempre creciente de estilos. Todo comenzó a principios de 1900, cuando el Maestro Anko Itosu decidió introducir el Karate en las escuelas de Okinawa. El arte presentado a los estudiantes tenía bien poco de marcial: era sobre todo un pretexto para enseñar la disciplina obteniendo al mismo tiempo una mejora de sus condiciones físicas. El Maestro Itosu se dio cuenta de que los Katas antiguos eran demasiado largos y complejos para ser enseñados a los muchachos y creó así los 5 Pinan (conocidos por los practicantes del Shotokan con el nombre de Heian). Además, para hacer las técnicas originales más seguras para los jóvenes practicantes y evitar que algún estudiante poco disciplinado las pudiera usar indebidamente, introdujo cambios importantes, modificando algunas técnicas y posiciones con el solo fin de hacerlas menos aplicables a la realidad del combate. Algunos ejemplos: la mayor parte de las técnicas a mano abierta fueron modificadas a puño cerrado: el puño vertical Tate tsuki fue sustituido por el usado actualmente, realizado después de una rotación de la muñeca de 180º; la posición Neko ashi dachi fue sustituida por la posición Kokutsu dachi, poco práctico y muy vulnerable. Estos cambios implicaron gradualmente a todos los maestros de Okinawa, donde luego algunos estudiantes llegaron a ser ellos mismos maestros, sin saber que habían aprendido una disciplina voluntariamente alterada y mutilada. Siguiendo el proceso de occidentalización de la cultura japonesa, iniciado el 1868, caracterizado por grandes reformas de la sociedad feudal y conocido con el nombre de Restauración, Meiji, Funakoshi y otros maestros decidieron que el modo de propagar el Karate en el Japón Imperial debía ser el Budo y no el Bujitsu. Así, las artes clásicas usadas en los campos de batalla cayeron en desuso; para preservar las tradiciones de las artes marciales se transformó el Jitsu en Do, y la vieja arte marcial llamada Kobujitsu se transformó en la disciplina físico-espiritual llamada Shinbudo.

    Tomemos como ejemplo el Kenjitsu, esto es, el arte de usar la espada japonesa (katana). Ha sido una disciplina marcial de las más practicadas: han sido catalogadas más de 1.700 escuelas oficiales diferentes.

    En el Kenjitsu, la katana fue sustituida por el shinai (espada de bambú) y se creó el Kendo: la actividad deportiva que consiste en tratar de acumular puntos golpeando blancos limitados y bien protegidos.

    Los practicantes de Kendo ejecutan Katas con verdaderas katanas o bokken (espadas de madera similares en forma y dimensiones a la katana) como parte del entrenamiento; pero no tienen la habilidad de un estudiante de Kenjitsu, el cual, a su vez, podrá encontrase incómodo en una competición de Kendo. Una transformación análoga a la descrita se ha producido también en el Karate: se podría afirmar con certeza que el Karate-do es al Karatejitsu como el Kendo es la Kenjitsu. El Karate-do debería ser una vía de autorrealización a través de un entrenamiento disciplinado. En realidad, el entrenamiento, por disciplinado que sea, no es suficiente para obtener la autorrealización. Si en vez de “debería ser”, en la definición precedente, hubiera escrito “es”, hoy estaríamos rodeados de muchos ejemplos de personas que se han autorrealizado (no en términos económicos) a través de la práctica del Karate-do; entendiendo por realizado el karateka que, con el Kihon, los Katas y el Kumite haya conseguido llegar a ser dueño de sí mismo hasta el punto de amar a sus enemigos. El Karate-do permanece en contacto con el Karatejitsu a través de los Katas; pero la perfección del gesto ha reemplazado a la comprensión real del significado, mientras que el conocimiento no profundizado de tantos Katas ha sustituido a la verdadera comprensión de un solo Kata.

 

La tradición de la enseñanza

    En China, donde nació el Kung fu y a partir del cual los maestros de Okinawa elaboraron el Karate, la enseñanza ha sido siempre secreta. Las técnicas consideradas mortales constituían los “secretos de familia”; éstos eran reservados a los componentes del núcleo familiar y garantizaban la supremacía en el caso de una confrontación con cualquier extraño. Sucesivamente, el sistema de combate utilizado de modo exclusivo por una familia, fue adoptado por el pueblo entero, y las técnicas secretas, aquéllas que podían resolver un conflicto en el cual todavía no se utilizaban las armas de fuego, fueron transmitidas ya no por el hijo del maestro, sino por un alumno experto y de confianza que hubiera demostrado merecer la cualificación de sucesor del creador de la técnica.

    La enseñanza se daba siempre en secreto y sin aparente progresión; la tendencia a no explicar demasiado detalladamente era un método adoptado por los maestros para impedir que las técnicas avanzadas pudieran acabar en manos peligrosas. Una nueva técnica era explicada sólo una vez y muy velozmente, con la convicción de que el conocimiento era un don que solamente el alumno más preparado podía recibir; aquéllos que no conseguían captar la esencia rechazaban la oportunidad de aprovechar tal don, lo que era considerado por el maestro como una grave descortesía. Los secretos eran las “claves” que permitían abrir las puertas de conceptos enseñados, voluntariamente erróneos; estos secretos no eran nunca divulgados en el ámbito de una lección colectiva, sino que eran transmitidos individualmente sólo a aquel alumno que había conseguido ganarse la confianza del maestro.

    En Okinawa, los maestros siguieron la tradición china. La presencia de las fuerzas armadas japonesas y las leyes que vetaban la posesión de armas a la población, forzaron a los practicantes de Karate a mantener los secretos incluso cuando no había motivos para mantenerlos.

    Tradicionalmente, la progresión en el estudio era distinta en los siguientes tres aspectos: Shoden, o enseñanza de base; Chuden, o enseñanza intermedia; y Okuden, o enseñanza secreta. Shoden y Chuden estaban reservados a aquellos alumnos, llamados Soto deshi (discípulos externos), que muy a menudo representaba a los sucesores “oficiales” de la escuela.

    La enseñanza secreta Okuden estaba, en cambio, reservada al alumno que había demostrado el carácter adecuado en todos los aspectos y que había sido elegido como Uchi deshi, es decir, como discípulo interno.



Los diversos niveles de comprensi
ón


    ¿Qué tienen en común los Katas con las Escrituras Sagradas? Aparentemente, nada. Pero tras un análisis menos superficial resultará evidente que existe algo en común: la dificultad de interpretación. En los Textos Sagrados, el significado superior está oculto en la envoltura externa del significado literal, no con el fin de engañar a la gente, sino para evitar que, llevando el significado superior a un nivel ordinario de comprensión, éste sea mal entendido o banalizado. De este modo, lo que se transmite llegaría a ser una cosa inútil, peligrosa y dañina. Los consejos de mantener el secreto del significado verdadero de los Escritos Sagrados son diversos. Jesús exhortaba: No deis las cosas santas a los perros y no arrojéis vuestras perlas a los cerdos, para que no las pisoteen y no se revuelvan a despedazaros. Clemente de Alejandría, un gran personaje del cristianismo primitivo, afirmaba: No podemos poner la espada en las manos de un niño. Si se sostiene que el mal no existe y forma parte de nuestra imaginación, solamente el iniciado podrá retener tal afirmación como cierta, pero la mayor parte de los hombres la considerará completamente falsa, fruto de una mente enferma, o bien la interpretará, peligrosamente, como una invitación a no respetar ninguna regla.

    La diversidad de interpretaciones dependerá del nivel de consciencia del individuo: individuos que se encuentren en niveles diferentes, hablarán lenguajes diversos y no podrán comprenderse.

    El psiquismo del hombre no evolucionado funciona de modo mecánico y previsible: pensamos que es suficiente hacer una pregunta para obtener una respuesta que resuelva definitivamente nuestras dudas. No será nunca así, en cuanto que, para quien investiga, no existe una respuesta definitiva. También en el estudio del Karate, la comprensión variará siempre en relación al nivel alcanzado. El karateka investigador cometería un gran error si creyera, sólo porque está investigando, haber llegado al último peldaño de la escalera. Éste está todavía tan lejano que apenas de divisa en la lejanía.

    Cuando se empieza a estudiar un Kata, se tiende a tomar las indicaciones contenidas en ella al pie de la letra. Esto es natural y oportuno, en cuanto que, análogamente a los argumentos espirituales, también en el Karate una interpretación iniciática propuesta al principiante le acarrearía más daño que beneficio. Habrá quien se contentará con esta forma ordinaria de comprensión y habrá también quien comenzará a pensar y a desarrollar una forma de conocimiento superior, partiendo de aquella ordinaria.

¿Para qué existen los Katas? Para hacer entender a quien pueda entender dejando al ignorante, tan apegado a las apariencias, en su nivel de comprensión.
 

 

Karate moderno


    A partir de 1945 el Karate se ha desarrollado como un deporte practicado, casi exclusivamente, en las universidades japonesas. La supremac
ía de la propia universidad estaba garantizada por las victorias en los diferentes campeonatos. Por eso se han adoptado sistemas de entrenamiento salvajes con el fin de batir al adversario en la competición. En la mayor parte de los clubes universitarios, la actitud de los Sempai (veteranos en tiempo de práctica) en las confrontaciones con los Kohai (alumnos inferiores) es la misma que la de los soldados en la vieja armada japonesa, donde imperaba la brutalidad. Algunas universidades difunden este Karate como Karate-do, si bien, en realidad, representa la completa negación de éste.

    En el Karate moderno, las técnicas han sido adaptadas a la exigencia de vencer en las competiciones a toda costa. La integridad física de los contendientes, en los combates, ha sido protegida al máximo con la eliminación de las técnicas más peligrosas o que puedan favorecer situaciones de combate a distancia muy cercana, tales como ataques con mano abierta, golpes bajos, agarres, cambios a corta distancia y, muy recientemente, con la introducción de los guantes y los protectores dentales. La filosofía del Karate moderno se puede resumir en tres palabras: ganar la competición.

 


Karate tradicional


    Es el Karate-do que se desarroll
ó durante la era Meiji (1868-1911), que trajo, junto con la abolición del Shogunato (gobierno militar que duraba desde el siglo XIII), el abandono de las artes marciales clásicas empleadas en los campos de batalla. Es el Karate en el que se exalta la no-competición, donde se trabaja en el esfuerzo para una mejora individual a través del recíproco respeto. Los practicantes de Karate tradicional, sin embargo, se ven casi forzados a participar en competiciones más o menos violentas, en las cuales se compite para vencer y en las que, con frecuencia, el teórico respeto recíproco es sustituido por una menos altruista exaltación del propio ego. Lograr ser completamente indiferente a la victoria o a la derrota es una empresa muy ardua que no se puede improvisar.

    En el Karate tradicional, en cambio, se enfatiza la importancia de la práctica de los Katas; pero en esto, como se ha visto en el capítulo anterior, la perfección del gesto ha reemplazado a la verdadera comprensión del significado, mientras que el conocimiento no profundizado de tantos Katas ha sustituido a la verdadera comprensión de un solo Kata.

    Está fuera de duda que la práctica de los Katas tiene un gran valor incluso si no se comprende el significado de los gestos realizados: es un trabajo insustituible para poder aprender a educar a nuestro cuerpo para moverse de manera no pensada, utilizando los movimientos que llegan a ser, tras decenas de años de práctica, espontáneos y adecuados a la necesidad del momento. Éstos se caracterizarán por la estabilidad, velocidad de ejecución, elección de tiempo y perfección en la forma. Quien se entrena regularmente en los Katas no tardará en descubrir su utilidad también como ejercicio mental, en tanto en cuanto la atención, la concentración y la autodisciplina necesarias para superarse a sí mismo, son todos elementos indispensables para la progresión en la Vía del Karate. Sin embargo, considerar los Katas solamente como insustituibles ejercicios físico-mentales, no es en absoluto suficiente. El estudio podrá considerarse completo si se consigue profundizar en el vínculo con la defensa personal; no permaneciendo en la superficie del significado gestual, sino intentando descubrir lo que realmente querían transmitir los maestros de otro tiempo. Así se podrá utilizar su técnica, después de haber entrenado hasta convertirla en no técnica, para poder utilizarla espontáneamente como respuesta defensiva inconsciente en una situación real de defensa personal.

Los viejos maestros chinos querían mantener estos conceptos cuando afirmaban: Si usas la técnica, serás derrotado.


 

 

 

RYUKYU TE (mano de las Ryukyu).

 Caligrafía del Maestro Seyu Oyata.

 

 

Karate clásico


    Es el Karate original. Un m
étodo de defensa que buscaba la eficacia total en todas las formas de combate: a larga, media y corta distancia. En las escuelas de otro tiempo, ninguna técnica, ningún tipo de entrenamiento, ninguna búsqueda era descartada a priori. El practicante no aprendía solamente a dar Atemis (golpes sobre puntos vitales), sino también a ejecutar proyecciones (Nage waza), llaves articulares (Kansetsu aza) y la lucha cuerpo a cuerpo (Katame waza). Si no nos detenemos en las apariencias, se podrá observar que el arte del Karate clásico, a pesar de tener como fin la defensa personal, tiene en realidad un valor ético superior al mismo Karate tradicional. Veamos las razones. Las técnicas contenidas en los Katas son interpretadas en el Karate clásico que, para entendernos, se ha desarrollado antes de 1868, principalmente como maniobra de luxaciones articulares: Kansetsu waza o Tuite. Estas acciones son formas superiores de autodefensa que se presentan para disuadir al atacante de continuar su acción, sin provocar un daño permanente, a menos que la situación lo requiera. Resumiendo: es más simple e inmediato dar un puñetazo en la nariz de nuestro agresor, provocándole un serio trauma, que intentar disuadirle aplicando una refinada técnica de Tuite.

    Paradójicamente, se puede encontrar mayor consideración por la integridad física del adversario y, en consecuencia, por las eventuales implicaciones legales, en el Karate-jitsu que en el Karate-do, donde las buenas intenciones y los buenos propósitos permanecen muy a menudo confinados en las palabras del Dojo Kun (conjunto de las reglas de conducta del buen practicante de Karate) y son raramente puestos en práctica.

    El Karate clásico de Okinawa es así descrito por el Maestro Oyata, 10º Dan de Ryukyu Kempo: El significado de mano vacía y también la pronunciación Karate dada a los dos ideogramas

 

    No es correcta. Creo que la correcta pronunciación de los dos caracteres debería ser Kute, originariamente llamado Te, es decir, mano; tal denominación se refiere a las manos incontaminadas de un recién nacido. Se trata del arte de construir el carácter ideal del hombre a través del aprendizaje del uso correcto de las manos. El uso correcto de las manos protege las vidas humanas, mientras que el uso erróneo la destruye. El verdadero practicante de Kute utiliza una mano para protegerse a sí mismo y la otra para salvar al prójimo.

    Otro maestro de Okinawa, el Maestro Konishi de la escuela Shinho Jinen Ryu, lo sintetiza así: El verdadero arte del Karate consiste esencialmente en no golpear, no ser golpeado y no provocar. No es otra cosa que un modo distinto de expresar el mismo concepto, atribuido a Funakoshi: Conseguir cien victorias en cien batallas no es el máximo resultado obtenible; lo es, en cambio, conseguir vencer al enemigo sin combatir.

    Bogu kumite: el combate con las protecciones En América, a comienzos de los años 70, algunos  practicantes de Karate, tras años de entrenamiento y de competiciones en combate con golpes controlados, sintieron la necesidad de verificar la eficacia real de sus ataques.

 

    Utilizando protecciones en las manos, pies y la cabeza, dieron vida a una nueva disciplina (el Karate con protecciones), que llamaron Full contact, en la cual se debe golpear al adversario con puños y patadas, intentando en cada ataque la búsqueda del contacto pleno. En realidad, no crearon nada verdaderamente original. Es preciso, de hecho, destacar que entre los pioneros del Full contact había ex marines, los cuales, militando en la base americana de Okinawa, buscaron el modo de ver y practicar la forma de combate que en el archipiélago de las Ryukyu es conocida con el nombre de Bogu kumite (combate con protecciones). Por consiguiente, el Bogu kumite puede ser considerado sin duda el Full contact original.

    Las protecciones (Bogu) consisten en la máscara con rejilla de acero (Men), para la protección de la cara, el chaleco protector (Do), para el tórax y el abdomen, y los guantes (Kote), para las manos. Probar el Bogu kumite, aunque sólo sea una vez, puede ser una experiencia excitante, frustrante o... de sueño (si se termina K.O.); de todos modos, nunca insignificante.

    Es una especie de momento de la verdad, durante el cual es posible hacer descubrimientos sorprendentes. Por ejemplo, nos podemos dar cuenta de que no es tan simple hundir los golpes, incluso queriéndolos hundir. De hecho, el continuo condicionamiento del control de las técnicas produce, a nivel inconsciente, dificultad para golpear atravesando el blanco; incluso si, en teoría, en el Karate se enseña que todos los ataques deberían tener tal característica. Nos daremos cuenta también de que es perfectamente inútil llegar con el ataque antes que el adversario, si después este ataque permanece superficial. Se podrá del mismo modo descubrir que no es oportuno participar en un encuentro de Bogu kumite adoptando la guardia que se está habituado a asumir en la práctica del combate con golpes controlados. De hecho, en el combate a pleno contacto, la primera regla a respetar es evitar los ataques del adversario, dejarse golpear lo menos posible. Y para lograrlo es indispensable adoptar una guardia muy cerrada, que permita estar constantemente protegido incluso cuando se ataca.

    Un ulterior descubrimiento podrá ser la constatación de cuán fácil es, buscando hundir los golpes, terminar necesitando oxígeno en breve tiempo. Esto se verifica porque se emplea demasiada energía en la ejecución de técnicas que no llegan ni siquiera al blanco. El Bogu kumite, como todas las otras variedades de kumite limitadas por las reglas, se reduce a una forma deportiva de combate que no tiene nada que ver con la defensa personal. En realidad, no hay protecciones, no hay árbitros, no hay límites de tiempo y, sobre todo, no existen reglas.

   Sin embargo, la práctica, incluso intermitente, de esta forma de competición, integrada al kumite con el control, puede permitir desarrollar la capacidad de controlar o de hundir los golpes a gusto. Y eso no es todo. De hecho, en general se puede constatar la tendencia opuesta: golpes controlados en el Bogu kumite y golpes hundidos en el kumite con control.
 

 

Distintos tipos de Karate


    Los nombres de los movimientos son los que han sido indicados por los maestros japoneses de paso por Europa. Sin embargo, algunas veces, dos expertos emplean un nombre distinto para designar una misma t
écnica, por lo que hay que añadir que, siendo más importante el modo de ejecutar un movimiento que el nombre atribuido al mismo, esta cuestión de apelación es relativamente secundaria.

    Existe en Japón multitud de tendencias distintas: Shoto kan, Wado ryu, Shito ryu, Godjo ryu, etc. Dichas tendencias forman unos clanes bastante herméticos que tienen pocos contactos o ninguno entre sí. El Karate se ha perfeccionado en el seno de estos grupos estancos, y las divergencias técnicas no han tardado en hacer su aparición. En parte, se puede buscar el origen en el hecho de que los grandes maestros han adaptado el Karate a su morfología: un hombre bajo y delgado practica un Karate rápido e incisivo, y otro alto y grueso, consciente de su superioridad física, adoptará un Karate más estático pero más potente. El primero efectuará grandes desplazamientos, en tanto que el segundo se contentará con bloquear in situ y contraatacar.

    También se han manifestado diferencias de concepciones. La tendencia Wado ryu (propagada en lasuniversidades) está centrada en la competición: la Shito ryu y la Oyama ryu en el aspecto de la autodefensa, etc. Llega a ocurrir que un mismo movimiento, demostrado por dos expertos que no pertenecen a la misma escuela, se ejecuta de dos modos distintos, e incluso opuestos. Por ejemplo, en la posición Zenkutsu, ciertos maestros exigen que la tensión de la rodilla adelantada se ejerza hacia el exterior, mientras otros la flexionan hacia dentro: los expertos en Shoto kan utilizan, a menudo, la posición Kiba dachi, en tanto que la tendencia Shito ryu renuncia a dicha posición y adopta la Neko ashi dachi. Todos ellos cuentan con argumentos perfectamente válidos para defender su técnica.

 


¿Qué debemos deducir de todo ello, nosotros, los occidentales?

En primer lugar, el Karate fue enseñado en sus principios en Europa por expertos de la tendencia Shoto kan, como Ohshima y Harada (5º Dan). Más tarde fuimos visitados por maestros de otras tendencias, como Hiroo Mochizuki (4º Dan) de Wado ryu; E. Thais (2º Dan) de Shito ryu; Suzuki Tatsuo (5º Dan), Arakawa (5º Dan), y Takashima (4º Dan) de Wado ryu.
Se puede advertir que cada uno ten
ía elementos válidos, y que sería nefasto estancarnos en un método y renunciar a este enriquecimiento técnico que nos aporta la comparaci
ón de las diferentes tendencias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué es el Karate-do?

 

Karate (del japonés, 'mano vacía'), arte marcial (sin armas) de autodefensa en la que desde posiciones de equilibrio se dirigen o enfocan puñetazos o patadas acompañadas de respiraciones y gritos especiales. Más que un método de combate el karate hace hincapié en la autodisciplina, la actitud positiva y los propósitos de elevada moral. Se enseña profesionalmente a diferentes niveles y con nombres asiáticos como una habilidad de autodefensa, un deporte competitivo y como ejercicio de estilo libre.

¿Que es el karate?

    Etimológicamente significa camino de las manos vacías. Aquí mencionamos dos interpretaciones de la significancia de esta arte marcial.

    La practica del karate es una disciplina que eleva el espíritu, donde el hombre se potencializa desde su interior con el conocimiento propio y la utilización adecuada de su propia energía. Hablar de karate es hablar de una filosofía de vida, de una manera de afrontar los retos diarios. Por esto cuando se educa a una persona en el karate, no solo se le enseña la técnica, también le transmitimos este mensaje, lo preparamos para la vida, fundamentados en un respeto y una moral ciudadana.

    En forma mas pragmática podemos decir que karate es la forma japonesa de una técnica de luchas sin armas, con las manos y los pies libres, es un método de ataque y defensa que se apoya exclusivamente, en la utilización racional de las posibilidades que la naturaleza ha otorgado a nuestro cuerpo humano. Consiste en un conjunto de golpes con las manos y los pies, estos golpes se dan concretamente sobre puntos precisos y vulnerables del cuerpo del adversario en su forma y característica. El karate es una esgrima de brazos y piernas, sirviendo ambas extremidades indiferentemente tanto para detener un ataque como para atacar.

    Se completa con unas técnicas de luxaciones, proyecciones y caídas. De hecho el karate comporta todos los medios para poner fuera de combate a un asaltante ya que nada está prohibido. No obstante durante los entrenamientos, para que sea posible el ejercicio con el compañero, los golpes se efectúan con toda la energía, pero se detienen antes del contacto.

  Kara, en su acepción mas simple, significa vacío absoluto, sin obstáculos. En sentido filosófico significa obsesión por ninguna cosa en el mundo. Es sinónimo de no obstinación, no estar bajo el yugo de ninguna idea o plena satisfacción por lo existente. En las artes marciales el cuerpo físico se emplea como arma. En otras palabras no se emplea ningún instrumento como arma.

  Te, en japonés significa la mano del hombre, en nuestra disciplina equivale a la técnica.

  Do, significa camino, es decir, el camino que debe seguirse para alcanzar la perfección. Por lo tanto el karate-do es el medio que tiene por meta la unión del cuerpo físico y el alma en un plano de alto nivel.

    El karate-do de hoy en día florece como deporte de arte de defensa personal. En estos últimos años el karate tiene gran popularidad como método para inculcar entre sus practicantes la cortesía, el respeto, la humildad, la disciplina y como método para conservar la salud entre la gente.

    Hasta hace relativamente poco tiempo para la mayoría de las personas la palabra KARATE no significaba nada, lo cual no debe asombrarnos, si se tiene en cuenta que este nombre se aplica tan solo desde principios del presente siglo al arte de combate sin armas japonés que tanta popularidad ha conseguido en muy pocos años.

    Además su conocimiento por parte de los Occidentales no tuvo lugar hasta el termino de la segunda Guerra Mundial, llegando a Europa en la década de los años cincuenta. Incluso hoy día, para algunos consiste en una forma de combate en la que adoptan posturas exóticas y se profieren extraños gritos característicos.

    Otros relacionan el arte con la extraordinaria habilidad de sus practicantes en el rompimiento de tablas de madera, piedras, y otros materiales utilizando manos o pies desnudos.

    Posiblemente el halo de misterio y exotismo que rodea al Karate se deba a su procedencia oriental.

    El karate se desarrolló en Japón. Aunque el nombre data de tiempos tan recientes como 1930, las técnicas son muy antiguas y derivan del arte chino del boxeo shaolin del siglo VI. Se desarrolló después en la isla japonesa de Okinawa alrededor del año 1500, dando origen al tang hand, que permitía a los isleños luchar desarmados contra opresores japoneses armados. En la década de 1920 el tang hand fue introducido en Japón por Funakoshi Gichin quien utilizó la palabra karate. El estilo que practicaba fue conocido como shotokan, ahora uno de los cinco estilos mayores del Japón; los otros son: wado-ryu, gojo-ryu, shito-ryu y kyukushinkai.

    Cada uno pone diferente énfasis en técnica, velocidad y potencia.

    La mayoría de los alumnos no son conscientes del estilo de Karate que practican hasta algún tiempo después. Una vez que el alumno ha progresado de un nivel bajo a uno más avanzado, empieza a comprender la política que hay entre los diferentes estilos. Existen fácilmente unos 50 estilos de Karate en Occidente.

    El Karate realmente nació de tres métodos diferentes que había en la Isla de Okinawa. Además cabe destacar que estos tres estilos se desarrollaron a partir de uno solo, el estilo nativo conocido como TE (mano). Sin embargo, otros estilos fueron desarrollados en Japón por individuos que viajaron a China para completar su entrenamiento y por haber un intercambio cultural y económico entre China y Okinawa.

Técnica y entrenamiento

    El karate en su entrenamiento es parecido al judo y al jujitsu pero refuerza las técnicas de pegar golpes letales y puñetazos, más que de luchar o derribar a un oponente. Los tres elementos de velocidad, fuerza y técnica son vitales para los expertos en karate; también son requisitos importantes la alerta constante, un agudo sentido de la medida del tiempo y el factor sorpresa.

    Se presta gran atención a conocer los puntos más vulnerables del cuerpo humano que pueden ser atacados por medio de las manos, codos, rodillas o pies, que son la cara, el cuello, el plexo solar, la espina dorsal, las ingles y los riñones. En competiciones o exhibiciones ordinarias de karate sólo se permite como blanco el área del cuerpo por encima de la cintura y todos los golpes deben ser amortiguados. Los golpes más usados son: manos cortantes o .manos cuchillo., puñetazos con los nudillos, golpes de aplastamiento, dedos punzantes, golpes de pie frontales, laterales, envolventes, saltando y pateos. En la lucha actual cualquiera de estos golpes puede ser fatal. La habilidad de un maestro de karate (sen sei) para partir una tabla o un ladrillo con un golpe de sus manos desnudas es proverbial.

    El entrenamiento de karate endurece las manos y los pies hincándolos en contenedores de arena, arroz o gravilla y golpeando sacos o costales de arena y makiwara (tableros especiales de entrenamiento). Son importantes los ejercicios constantes para flexibilizar y endurecer los músculos del cuerpo. Los ejercicios de respiración profunda son también útiles porque la exhalación y los gritos repentinos (kiai) acompañan los golpes directos y particularmente los finales, también llamados golpes mortales. Tales respiraciones y gritos ayudan en el ritmo de ataque del karate, concentrando más fuerza en cada golpe o bloqueo, dando también vigor psicológico a la persona.

Instrucción y ejecución

    El lenguaje del karate es principalmente japonés: la sala de adiestramiento o gimnasio se llama dojo y la vestimenta que se utiliza en todas las prácticas se llama karategi. Más de doscientos términos específicamente japoneses son usados para los distintos movimientos y golpes que se utilizan en secuencias de movimientos llamados kata o forma.

    Existen diversos grados de adiestramiento formalmente reconocidos en karate, representados por el color del cinturón de tela que rodea al karategi; los colores usuales en orden ascendente son: blanco, amarillo, naranja, verde, azul (morado), marrón y negro. Las cualificaciones para los cinturones difieren de escuela a escuela, dependiendo del estilo y el nivel que se enseñe. El cinturón negro o dan es el máximo nivel en karate y está también cualificado en grados de pericia, siendo el décimo el dan de mayor nivel.

Orígenes y desarrollo del Karate

    El Arte Marcial conocido como Te, surgió en Okinawa como uno de los sistemas de combate, desarrollado como método de defensa personal, debido a la prohibición de las armas, impuesta por los gobernantes Japoneses en el Siglo XVI sobre la Población de Okinawa. Uno de los principales maestros reconocidos de esta forma de combate fue Shungo Sakugawa (1733-1815), que recibió su instrucción directa de un monje llamado Peichin Takahara.

Isla de Okinawa

    Shungo Sakugawa enseño el arte Marcial a Soken Matsumura (uno de los artistas marciales más grandes de la historia).

    La raíz de la mayoría de los estilos de Karate que se desarrollaron en Okinawa, se encuentran en la conexión Sakuwaga-Matsumura.

    Se desarrollaron tres centros de estudios importantes de Karate en Okinawa en el siglo XVIII. Uno de ellos estaba en la antigua capital de Shuri, donde vivían los nobles y la familia real. El segundo centro se formo en Nahara, en el puerto principal de la isla. Y el tercero en Tomari. Cada una de estas ciudades eventualmente desarrollo su propio estilo, a saber:

 

Shuri-Te

    Sakuwaga también fue considerado como uno de los maestros de Shuri-Te, debido a que vivía en esta ciudad, este tenia casi 70 años, cuando un niño llamado Matsumura empezó a entrenar con él, convirtiéndose éste en su mejor alumno, luego de la muerte de Sakugawa, Matsumura llego a ser el mejor Instructor de Shuri-Te.

    Este estilo fue influenciado por estilos duros de Shaolin.

 

Tomari-Te

    Tomari esta cerca del pequeño pueblo de Kumemura, que estaba habitado por un gran numero de militares entrenados en distintos estilos de Artes Marciales. Entre todos estos estilos habían sistemas duros descendientes del Templo Shaolin, a igual de estilos internos que procedían de otros lugares de China, por lo que el Tomari-Te fue influenciado tanto por estilos duros como por los suaves.

    Uno de los primeros maestros de Tomari-Te fue Kosaku Matsumora, quien enseñaba el estilo en secreto, sin embargo unos pocos estudiantes de Matsumora llegaron a conseguir un nivel lo suficientemente notable como para pasar el Arte.

    Otro importante instructor de Tomari-Te fue Kokan Oyadomari, el primer instructor del gran Chotoku Kyan.

 

Naha-Te

    De los tres estilos significativos de aquella época en Okinawa, el Naha-Te era el estilo que más fue influenciado por los sistemas internos chinos y el que menos contacto había tenido con la tradición de Shaolin. El maestro mas grande de Naha-Te fue Kanryo Higashionna, quien estudio con Matsumura del estilo Shuri-Te, pero solo durante un periodo corto.  Kanryo Higashionna era muy joven cuando se traslado a China, donde permaneció durante muchos años. Cuando regreso a Naha, abrió una escuela que enfatizaba patrones de movimientos de respiración muy utilizados en los estilos internos chinos, este tuvo grandes alumnos que llegaron a ser famosos por ellos mismos, entre los que se encontraban Chojun Miyagi y Kenwa Mabuni.

 

De los orígenes a los Estilos

Shorin Ryu

    El Shuri Te y el Tomari Te, se fusionaron para convertirse en un solo estilo llamado Shorin Ryu, que reconoce la influencia del templo Shaolin (Shorin es la palabra Japonesa para Shaolin). Fue alrededor de la era de Sumura cuando las dos formas se mezclaron. Uno de los mas grandes exponentes de este estilo nuevo se llamaban Yatsutsume (Anko) Itosu, uno de los mejores alumnos de Matsumura.

Shorei Ryu

    En el momento de mayor popularidad de Kanryo Higashionna, el Naha-Te se empezó a conocer como Shorei Ryu. Durante este mismo periodo el estilo empezó a tomar una nueva dirección y se convirtió en un estilo de combate puramente interno. Esto se debió en gran parte a la influencia de Choki Motobu. Aunque el estilo de Motobu se consideraba Naha Te, en realidad no tenia nada que ver con Kanryo Higashionna. Cuando Motobu se convirtió en líder del Shorei Ryu, empezó a desarrollarlo en otra dirección, principalmente porque había entrenado bajo Yatsutsume (Anko) Itosu, igual que con Matsumura del estilo Tomari-Te. Motobu se gano una buena reputación como peleador callejero y como Instructor  de Karate.

Shito Ryu

    Mientras Funakoshi entrenaba con Itosu, uno de sus amigos y compañero de clase era Kenwa Mabuni, este eventualmente decidió entrenar en un estilo diferente y viajo a Naha para entrenar con Kanryo Higashionna. Mabuni se quedo con Higashionna durante muchos años e incluso pudo entrenar, aunque poco tiempo, con Chojun Miyagi, quien acababa de regresar de sus entrenamientos en China , la intención de Mabuni, era aprender de este las técnicas nuevas que hubiera aprendido en China. Al igual que Funakoshi, Mabuni se traslado a Japón y fundo el Shito Ryu, Shito era una combinación de los primeros caracteres de los nombres de sus dos maestros (Higashionna e Itosu). Mabuni enseñaba una combinación del estilo duro y lineal del Shuri Te de Itosu y del estilo suave y circular de Naha Te.

    Su sistema de Shito Ryu esta considerado como uno de los sistemas mas practicados del Japón.

Goju Ryu

    El Naha Te que enseñaba Higashionna con el tiempo cambio su nombre a Shorei Ryu y empezó a parecerse a los estilos que tenían su origen en el templo Shaolin.

    El estilo original de Higashionna estaba influenciado por un sistema de combate que existió en China antes de la Tradición de Shaolin, y era un poco mas suave que el Shorin Ryu. El estudiante de Higashionna, Chojun Miyagi, quería enseñar un estilo similar al que enseñaba su Instructor, y siguiendo las recomendaciones de su Maestro decidió viajar a China para completar su entrenamiento, donde se concentro en el estudio de los distintos sistemas internos y técnicas de respiración.

    Miyagi regreso a Naha y después de varios años, viajo a Japón para enseñar en la antigua capital de Tokyo.
El Arte de Miyagi evoluciono del Naha Te que aprendió con Higashionna a lo que en 1929, Miyagi denomino Goju Ryu que significa duro (Go) y suave (ju).

    Fue la combinación de este Arte suave y duro lo que convirtió al Goju Ryu en uno de los sistemas mas practicados de la actualidad. Uno de los mejores alumnos de Miyagi fue Gogen Yamaguci (El Gato).

 Wado Ryu

    Cuando Gichin Funakoshi realizaba demostraciones, normalmente le acompañaban alguno de sus mejores alumnos. El estudiante que mas ayudo a Funakoshi en sus demostraciones fue Hironori Otsuka que empezó a entrenar con Funakoshi en 1926.

    Lo extraño es que cuando Otsuka se convirtió en alumno de Funakoshi ya era un Maestro de Shindo Yoshin Ryu Jujitsu, pero dejo a un lado su estilo para entrenar con Funakoshi.

    Después de 10 años Otsuka de repente dejó de entrenar con él y empezó a estudiar otros estilos de Karate durante períodos cortos.

    En 1939, Otsuka fundo el Karate Wado Ryu (Wa significa armonia y Do camino). Otsuka combino el Karate que aprendió con Funakoshi con su propio estilo de Yoshin Ryu Jujitsu para desarrollar un sistema mucho mas suave que el resto de los estilos.

    Sus entrenamientos enfatizaban la perfección de la mente sobre el de la técnica.  Wado Ryu se ha convertido en un estilo muy popular por todo el mundo.

Kyokunshinkai

    Este es uno de los estilos de Karate mas duros de la actualidad. Su fundador el Maestro Masutatsu Oyama, empezó su entrenamiento en Shotokan en un colegio militar a la edad de 14 años. Oyama era en realidad un Coreano llamado Yee Hyung pero se cambio el nombre cuando se mudo a Japón. Oyama fue reclutado para el Ejercito Imperial en 1941, después de solo 2 años de entrenamiento con Funakoshi. Después de la Guerra entreno con Chojun Miyagi, y poco después decidió vivir en el retiro y viajo a la Montaña Kiyosumi, en donde vivió aislado durante mas de un año y medio.

    Oyama intentó establecer su propia escuela pero no tuvo mucho éxito. Sin embargo, su practica de matar toros con solo golpe, le aporto mucha fama con el tiempo.

    Y en 1952 Oyama viajo a los Estados Unidos para popularizar su estilo. Aceptó todos los desafíos que se le presentaron y jamás perdió un combate, acabando con la mayoría de sus adversarios con K. O.

    Cuando Oyama regreso a Japón, fundo el Kyokushinkai. El Kyokushinkai enfatiza el combate sin control para ayudar a los alumnos a vencer el miedo. Los competidores no llevan equipos de protección en los campeonatos, y la mayoría de los combates acaban con un K. O, también se realizan ejercicios de rompimiento.

Otros estilos que podemos encontrar son:

Isshhin Ryu
Motobu Ryu
Uechi Ryu
Shorinji Ryu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LOS PRINCIPALES ESTILOS DE KARATE DO


Existen actualmente más de trescientos estilos diferentes de Karate, la mayoría de ellos en Japón, lo que da idea de la complejidad de nombrarlos a todos, por lo tanto sólo nombraremos a los más conocidos o a los que dan lugar a otros estilos.
Este gran n
úmero de formas de practicar el Karate se debe a las diferentes formas de interpretación de las técnicas o a la personalidad de los maestros fundadores.
Los m
á
s conocidos son:


CHITO-RYU: Estilo creado en Jap
ón en 1946 por Tsuyoshi Chitose (1898-1984). Un alumno suyo es Masami Tsuroka que es el padre del Karate canadiense. Contiene elementos de Shorin-ryu y Nahate. Chitose había entrenado con Miyagi y Mabuni. Fue el primero en introducir el Karate en Japón, al que seguiría Funakoshi.

CHOBU-SHORIN-RYU: Escuela del bosque de pinos del medio. Estilo okinawense fundado en 1947 por Zenryo Shimabukuro (1904-1969). Este estilo es llamado también Seibun Ryu. El actual representante es Katsuhide Kochi, en 1955 crea su propio dojo donde enseña un Kata creado por su padre, el ARAN-NOKATA. Es conocido por ser el maestro del americano Joe Lewis.

DAIDO-JYKO: Escuela de la gran vía. Estilo japonés creado por Takashi Azuma, discípulo de Matsutatsu Oyama, fundador del Kyokushinkai. Las competiciones se realizan con protecciones en la cara, y con guantillas.

ESHINKAI-RYU: Estilo japonés, creado por Joko Nimomiya. Alumno de Oyama. La competición es similar a la de Kyokushinkai.

GENBUKAI: Estilo japonés, creado por Tsuneyoshi Ogura. Es una síntesis de estilos chinos y japoneses. Es okinawense y japonés en su forma, chino e indio en el fondo. Tiene más de 30 Katas clasificadas de la siguiente manera:
-6 Fukio-Kata creados por Ogura.
-Koryu-Kata. Katas antiguas de Okinawa: Chatan-yara-no-kusanku,
    Sanchin, Seipai, Kururunfa, Suparinpei, Happoren, Aragaki-no-sochin y Oyadomari-patsai-no-kata.
-Kata de Kobudo.
-Junbi-undo (yoga indio y chikun chino).
-Yakusoku kumite.
-Jyu-kumite.
-Iai-kumite (situaci
ón de combate real).
-Diferentes formas de bunkai: go-nin-bunkai, san-nin-bunkai, futari-bunkai.
-T
écnicas de meditación y visualización.

GOJU-RYU: Estilo okinawense fundado por Chojun Miyagi (1888-1953). Es uno de los estilos más conocidos y extendidos del mundo. Actualmente hay tres ramas, la Okinawa Goju-ryu, la Nihon Goju-kai y la rama americana de los U.S., Goju-kai. La rama okinawense da lugar al JUNDOKAN creado por Eiichi Miyazato y el SHOREIKAN de Seikichi Toguchi. La rama japonesa esta representada por Gogen Yamaguchi. Este maestro entró en la leyenda del Karate, donde escribió su nombre con letras de oro. Un alumno suyo muy celebre fue Matsutatsu Oyama, fundador del Kyokushinkai. En el 1980 Masafumi Suzuki crea una nueva rama en el Goju-ryu japonés, el SEIBUKAN (el sagrado templo marcial), su característica es la creación del Hard-contat, o contacto pleno. La rama americana está presidida por Peter Urban. Fue alumno de Gogen Yamaguchi. Alumnos importantes son Aaron Banks, Chuck Merriman y Ron van Clief. El alumno más famoso de Merriman fue Don Wilson, campeón del mundo de Full y Kick Boxing. Ron Van Clief, que con 52 años participó en el Ultimate Fighting Championship, siendo eliminado por Royce Gracie. El maestro Yamashita es el representante del estilo en España.

GOSOKU-RYU: Escuela de la rapidez y de la fuerza. Estilo japonés creado en los Estados Unidos por Takayuki Kubota, con características sacadas del Shito-ryu, Goju-ryu y Shotokan. Organiza su propio campeonato del mundo.

GENSEI-RYU: Creado en Okinawa por Seiken Sukumine. Introducido en España por Hiromichi Kohata en el 1970. Es la escuela que busca encontrar la razón profunda del karate-do. Estilo Shurite. En España solo es practicado en Asturias.

ISSHIN-RYU: Escuela de un solo corazón. Estilo okinawense creado por Tatsuo Shimabuku en los años 50. Su hijo Kiichiro Shimabuko es el actual gran maestro. Tiene 8 katas a mano desnuda y 7 de kobudo. Las de mano desnuda son: Chinto, Kusanku, Naihanchi, Sanchin, Seiunchin (Seienchin),Sesan, Unsu y Wansu.

ISHIMINE-RYU: Estilo okinawense creado por Shinei Kaneshima. Alumno de un maestro llamado Ishimine. Tiene tres katas: Kamate-sanchin, Naihanchi y Patsai.

KOBAYASHI-RYU: Fue creado en 1920 por Shôshin Chibana, en la ciudad de Shuri. Este nombre en okinawense es Shaolin o pequeño bosque. Un alumno de Chibana crea el estilo TOZAN-RYU.

KUSHIN-RYU: Creado en 1937 por Kensei Kinjo, en Osaka. Un discípulo suyo Shintaro Yoshizato introduce el estilo en Okinawa en 1960.

KOJO-RYU: Creado en Okinawa. Es una creación familiar, el fundador de la tradición fue Kojo- Uekata. Estudia en China diferentes formas de lucha, cuando vuelve a Okinawa continua enseñando el kempo chino. Posee seis katas a manos desnudas: Haku-ryu (dragón blanco), Hakko (tigre blanco), Hako- Tsuro (garza blanca), Ten (cielo), Ku, Chi (tierra) y dos katas con armas.

KOEIKAN-RYU: Creado en 1952 por Eizo Onishi. Significa templo del honor. Las características son el respeto al honor, coraje, humildad, autodisciplina, etc. Los Kata son de Nahate y del Shorin-ryu. Cree en el combate al contacto, pero con protecciones de seguridad.

KYOKUSHINKAI: Escuela de la última verdad. Es uno de los estilos más duros y eficaces del karate japonés. Creado en los años 50 por Matsutatsu Oyama, coreano de nacimiento pero japonés de adopción. Su concepción del combate es el K.O., la competición no permite golpes de la mano a la cabeza, pero si patadas, al cuerpo se permite todo y también patadas a las piernas.

MATSUBAYASHI-RYU: Escuela del bosque de pinos. Creada en 1947 por Shôshin Nagamine. En este estilo se encuentran muchos katas en su forma original. Influencia de Tomari-te y Shuri-te. El actual representante es Takayoshi Nagamine hijo del fundador, aunque este último todavía vive.

MUSHINDO-RYU: Creado por Ryusho Otomo en Okinawa en el año 1950. Estudia el Uechi-ryu y el Pangai-Noon, el boxeo chino ancestro del Uechi-ryu.

NANBU-DO: Creado en 1978 por Nanbu Yoshinao. Pionero del Karate en Francia crea a principio de los 70 el SANKUKAI, pero "para ir más lejos" (como dice él) crea el Nanbudo. Es un estilo original. Nanbu nos dice: "Había creado el Sankukai... Pero para ir más lejos, he creado el Nanbu-do. He buscado evitar emplear la fuerza y acumular energía interna; crear armonía por los movimientos circulares... El circulo acumula energía. Absorbe la fuerza del contrario y la asocia a la nuestra... Esta forma equilibrada y natural es la base del Nanbu-do, es el karate más allá del karate".

OYAMA-RYU: Creado por Shigeru Oyama. Es alumno del maestro Matsutatsu Oyama. Introduce el Kyokushinkai en los EEUU y Canadá. En los EEUU crea su propio estilo, basado en el Kyokushin kai.

REMBUKAI: Fue fundado en 1940 en Tokio y primeramente se llamaba Kanbukan. El fundador fue un maestro de escuela coreano, Geka Yung. En el 1949 este maestro vuelve a Corea. Otro maestro fue Hiroyasu Tamae nacido en 1906. Este fue alumno de Shiroma Gukusuma. También entrena Kempo chino en Pekín, en Okinawa el Nahate y el Bo. Este maestro es el que más influencia ha tenido en el desarrollo del Rembukai. En el 45 dos jóvenes, Norio Nakamura 4º dan en Kempo y 2º dan de Judo, y Minuro Okamoto comenzaron a estudiar en el Kanbukan y se convirtieron en lideres del Rembukai. En 1964 junto con Kiokai, Wado-ryu, Shito-ryu, Goju-ryu y Rengokai son las seis primeras organizaciones reconocidas por la Federation of all-Japan Karate-do Organizations. Sus competiciones son al contacto y con protecciones. El primer campeonato de fue realizado en Tokio en el año 1954. Es introducido en España por Takayuki Hori, actualmente en España sólo se practica en Galicia, en un circulo muy reducido y totalmente descafeinado.

RYU-KYU-SHORIN-RYU: Creado en Okinawa por Seijin Inamine, Ryusho Goya, Kojun Nakishi, Hiroshi Shinya y Soko Toguchi. Fueron alumnos del fundador del SHIMABUKU SHORIN RYU.

RYUEI-RYU: Creado en Okinawa por Nakaima Kenko (1911-1990). Enseña también el manejo de todas las armas tradicionales de Okinawa. Desarrolla una forma de competición al contacto, pero con protecciones anatómicas. Un discípulo de Nakaima es Sakumoto Tsuguo, 3 veces campeón del mundo de katas en el seno de la WUKO.

SEIDO-KAN: Creado en Tokio por Kazuyoshi Ishii. Descendiente del Kyokushinkai. Los torneos de Seidokan reúnen en Japón regularmente, entre 10 y 15 mil personas. Los combates tienen lugar sobre un ring, en kimono y al K.O. Los campeones son superestrellas.

SEIDO-JUKO: Creado en 1976 por Nakamura Tadashi en EEUU. Entrena el Kyokushinkai y propone el sistema de grados en los Kius como se conoce actualmente. En el 1965 supera la prueba de los 100 combates. Se separa de la Kyokushinkai y funda The World Seido Karate Organization. El combate es como el de la Kyokushinkai, pero con protecciones.

SHINDO-SHIZEN-RYU: Creado en 1934 en Japón por Yasuhiro Konishi. Discípulo de Funakoshi y de Choki Motobu.

SHIDOKAN: Creado en 1981 en Tokio por Yoshiji Soeno. Fue alumno de la Kyokushinkai. Los combates se desarrollan en un ring y las reglas son parecidas al Kyokushinkai.

SHIROMA SHITO-RYU: Creado en Okinawa por Shiroma Shinpan. Características de Naha-te y Shuri-te. Los kata del estilo son los 5 pinan, 3 Naihanchi, Kusanku Dai y Sho, Sanchin y Chinto.

SHAOLIN-MON KARATE DO: Fundado por Kenji Tokitsu en 1983, en Francia. Busca la eficacia en combate. Integra en su estilo el Tai-Chi, el Da-Cheng y el Chi Kung.

SHITO-RYU: Creado por Kenwa Mabuni en 1929. Recibe la enseñanza de Anko Itosu por Shurite y de Kanryo Higaonna por el Nahate. Del Shurite saca la rapidez, el shuto uke y el kakete, del Nahate la potencia, la fuerza del tanden, la musculación especifica. El kata Sanchin es muy representativo de esta escuela. Este estilo comprende tres aspectos: Shin, Gi, Tai (el corazón, la técnica, el cuerpo). Hay que buscar un justo equilibrio entre estos tres aspectos. La característica más importante del estilo es la fidelidad a las formas originales. Se trabaja con armas, se parte de la base de que si se conoce el manejo, es más fácil defenderse de ellas. Este estilo se dividió en varios grupos, los más representativos son: Grupo Kenei Mabuni, grupo Eiji Ogasahara, grupo Tani (Tani-Ha-Shito-Ryu ó Shukokai), grupo Tsuneyoshi Ogura (Genbukai), grupo Teruo Hayashi (Hayashi-Ha-Shito-Ryu) y el Seishin-kai (Motobu-Ha-Shito-Ryu). El actual gran maestro es Kenei Mabuni, hijo del fundador.

SHUKOKAI-RYU: Creado en 1948 en Japón por Chojiro Tani. Discípulo de Kenwa Mabuni. También llamado Tani-Ha-Shito-Ryu. Estilo muy dinámico volcándose en la eficacia en la competición (no de contacto).

SHOBAYASHI-RYU: Creado en Okinawa por Kyan Chotoku. Los principales alumnos de Chotoku fueron: Nakazato Joen, fundador del Shorinji-Ryu, Shimabuku Tatsuo, fundador del Isshin-Ryu, Nagamine Shôshin, fundador del Matsubayashi Ryu y Shimabuku Eizo, fundador del Shimabuku Shorin-Ryu.

SHORINJI-RYU KENKOKAN: Creado por Kori Hisataka en 1946. Crean el Koshiki karate, combaten con protecciones en el pecho y en la cabeza, las manos sin guantillas.

SHOTOKAI: Creado por Egami al separarse del Shotokan. El se considera el heredero del karate de Funakoshi. Dice que el karate de la JKA se aleja en dirección opuesta de las enseñanzas del maestro. No acepta la competición, dice que va en contradicción con el espíritu del karate-do. Su practica genera un trabajo de fuerza y crispación contra lo que practicaba Funakoshi, que por ejemplo daba el tsuki en descontracción. El maestro Egami dice: "Si el cuerpo es limitado, su espíritu puede ir más lejos". Las posturas son muy bajas, descontracción total, hay que actuar naturalmente. Los Kata son los mismos que en Shotokan, los encadenamientos fluidos, sin interrupción. El maestro muere en 1981.

SHOTOKAN: Shotokan es la designación del dojo de Funakoshi. Es el estilo más extendido. Fue popularizado por el hijo de Funakoshi, Yoshitaka. Los más grandes maestros actuales han pasado por el Shotokan antes de crear sus propios estilos, Ohtsuka (Wado-Ryu), Egami (Shotokai), Oyama (Kyokushinkai). Un estilo con grandes conflictos internos, unos alumnos seguían a Funakoshi (Egami, Kamata, Obata) y otros a su hijo más partidario de la línea física y deportiva, esta línea es encabezada por Nakayama, considerado el padre del Shotokan. Actualmente la JKA tiene instructores en los cuatro rincones del mundo. La J.K.A. (Japan Karate Association) tiene numerosas escisiones, pero la más importante es la SKI, dirigida por Hirokazu Kanazawa. Este maestro ha introducido el Tai-Chi en el Shotokan, ha vuelto a las fuentes del arte, se interesa por otros estilos como el Goju-Ryu.

SHORIN-RYU (SHAOLIN-RYU): Creado por Eizo Shimabuku hermano del fundador del Isshin-Ryu. Es un estilo genérico que engloba varias tendencias diferentes, dentro de este están el Shotokan y el Shito- Ryu. Tiene tres ramas principales: Sakunai Hayashi-Ryu, Kobayashi-Ryu y Matsubayashi-Ryu.

SHORINJI-RYU: Fundado por Joen Nakazato en 1952.

SHOBAYASHI-RYU: Creado por Chotoku Kyan.

SUKUNAI HAYASHI-RYU: En okinawense Shaolin o lo que es lo mismo pequeño bosque, fue creado en 1920 por Shôshin Chibana, en la ciudad de Shuri. Un alumno de Chibana crea el estilo Tozan- Ryu.

SUKUNAI HAYASHI-RYU: Creado en Okinawa por Hohan Soken. Se llama también HAKUCHORYU.

TOZAN-RYU: Fundado por Shinsuke Kaneshima.

UECHI-SHITO-RYU: Creado por Uechi Kanei (no confundir con el fundador del Uechi-Ryu). Discípulo de Kenwa Mabuni. Actualmente es considerado como un estilo de Kempo.

UECHI-RYU: Creado por Kanei Uechi entre 1942 y 1945 . Se inspira en el estilo chino Pan Gai Num (heredado de su padre Kambun Uechi) inspirado a su vez en el boxeo del tigre, la grulla y del dragón, nunca emplea la mano cerrada. Kambun Uechi solamente enseño tres katas: Sanchin, Seisan y Sanseiryu. Su hijo Kanei crea nuevos bunkai e introduce otros katas. Los katas actuales son: Sanchin, Kanshiwa, Kanshu, Sochin, Sesan, Seiryu, Kanchin y Sanseryu.

WADO-RYU: Creado por Hironori Ohtsuka. Es creado a partir del Shotokan, al cual se le añadieron técnicas de Ju-Jitsu. Es la escuela de la vía de la paz. Su símbolo es la paloma, símbolo universal de la paz. Es un estilo fluido, estético, cuyos movimientos respetan las posibilidades naturales del cuerpo. Predomina la noción de la esquiva, lo que realiza de tres formas: Nagasu (aspirar como el agua), Inasu (dejar pasar) y Noru (enrollar). Es el estilo más completo de Karate, aunque para unos es un Ju-Jitsu con algo de Karate, para otros es una mezcla de los dos creando un arte marcial aparte. La verdad es que hoy es un estilo muy extendido, sobre todo en las universidades del Japón. El actual maestro es Jiro Ohtsuka.

 
ORIGEN DE LOS CUATRO GRANDES ESTILOS DE KARATE


Funakoshi lleg
ó en 1922 a Japón cuando tenía 55 años, con el fin de presentar el Karate. Previamente se hicieron algunas exhibiciones de Karate en Okinawa a raíz de la visita del príncipe de la corona en Naha.
A continuaci
ón, Funakoshi fue invitado al Japón donde las artes marciales gozaban de mucha popularidad.
Para este a
ño se iba a celebrar una gran presentación de educación física a cargo de Jigoro Kano, el fundador del Judo moderno.
Funakoshi ten
ía previsto volver a Okinawa después de dicha exhibición del Karate, pero se quedó en Japón por las múltiples peticiones que tuvo para enseñar el Karate.
Apoyado por Kano (y siguiendo el ejemplo del Judo), centr
ó su valor en una concepción por su éxito; otros maestros del Karate de Okinawa le siguieron a Japón para divulgar también su arte.
A pesar de que para Funakoshi s
ólo existió un Karate, resultó inevitable que los distintos maestros introdujeran su
nombre determinado para dar a conocer su concepto de Karate.
 

El estilo Shito-Ryu

Kenwa Mabuni (1893-1957) aprendió de Itosu y Higaonna. Efectuó una síntesis de ambas tendencias de karate (Shorin-Ryu y Shorei-Ryu) y denominó este nuevo estilo de enseñanza Shito-Ryu, usando las iniciales de los dos maestros. Enseñó este estilo en Okinawa y realizó frecuentes visitas al Japón. En 1929, se quedó definitivamente en Osaka para enseñar el Karate. Shito-Ryu constituye en la actualidad uno de los cuatro grandes estilos de Karate del Japón.
 

El estilo Goju-Ryu

(literalmente: duro-suave)
De los diferentes estilos de Karate japon
és, el Goju-Ryu es el que mantiene más su origen chino. Chojun Miyagi (1888-1953) aprendió de Kanryo Higonna (Naha-Te). Ambos estudiaron el boxeo chino (Chao Lin Chuan y Pa Kua Chuan). Miyagi denominó su estilo Goju-Ryu. En 1929, siguió una invitación de Gogen Yamaguchi a Kyoto. Posteriormente, nombró a Yamaguchi sucesor suyo en Japón. En 1930, Miyagi presentó su Karate con el nombre de Goju-Ryu en la fiesta de Butoku, en el Butoku-Kan de Tokyo. El Goju-Ryu enseña una técnica respiratoria específica para desarrollar la estabilidad y la fuerza.

 

El estilo Wado-Ryu

(Wado = camino de la paz)
Hironori Ohtusuka inici
ó en 1922 su entrenamiento de Karate con Gichin Funakoshi (pero también aprendió de Kenwa Mabuni y Choki Motobu). Previamente estudió Jujutsu Shindo Yoshinryu.
M
ás tarde desarrolló su propio estilo de Karate, combinando el Karate aprendido con Funakoshi con movimientos de esquivar del Jujutsu, creando, en general, movimientos más adaptados al cuerpo. Los movimientos son menos amplios y las posturas de menor duració
n.
 

El estilo Shotokan

Shoto fue el nombre artístico de Funakoshi y llega a significar el sonido de las puntas del abeto. La sala de entrenamiento recibió, en 1939, el nombre de Shotokan por su nombre artístico y este nombre se convirtió luego en la denominación del Karate de Funakoshi (a pesar de que él estaba en contra de este nombre para su estilo). Historia del Karate Shotokan Gichin Funakoshi nació en Shuri, Okinawa, en el año 1869, hijo único de una modesta familia. A los 15 años se convirtió en alumno de uno de los expertos de Karate (ahora llamado Tode u Okinawa-te) más renombrados del momento, el Maestro Azato, casualmente padre de su maestro de escuela. En aquel período, los entrenamientos eran secretos y se desarrollaban en plena noche; eran también muy comprometidos y el maestro especialmente parco en estímulos. Se debía repetir el mismo Kata durante años, llegando a sentir exasperación y humillación, como se puede leer en la autobiografía de Funakoshi titulada: Karate-do, my way of life (Kodansha International). Sucesivamente tuvo la oportunidad de ser presentado a otro grandísimo maestro, Anko Itosu, muy buen amigo de Azato, que lo aceptó como alumno y le enseñó los Katas: Pinan (Heian), Passai (Bassai), Kushanku (Kanku), Wanshu (Empi) y Chino (Gankaku).

Funakoshi fue siempre contrario al uso del término ryu (escuela) para definir el Karate que practicaba; así pues, consideró siempre Shotokan ryu y Karate ryu como definiciones erróneas. El estilo Shotokan ha sido siempre llamado por sus primeros practicantes simplemente Karate. Por consiguiente, en origen, Shotokan representaba solamente el nombre del dojo abierto en Tokio en 1935 y destruido por los bombardeos americanos en el 45. Isao Obata, como Funakoshi, era contrario a las competiciones, considerándolas en contradicción con el espíritu del Karate-do. No obstante, cuando llegó a ser maestro, consiguió, a su pesar, formar alumnos muy fuertes en el combate, como Oshima y Nishiyama, que fueron enseguida los primeros divulgadores del Karate Shotokan en los Estados Unidos. En 1949, Obata fundó la Nihon Karate Kyokai, de la que llegó a ser presidente, organismo que fue enseguida conocido en todo el mundo con las siglas JKA (Japan Karate Association). El reconstruido dojo Shotokan encontró nueva sede en los locales del viejo templo del Judo, el Kodokan. En este período, el Maestro Funakoshi tiene sólo un papel simbólico: ahora ya no enseña, es llevado a los diversos dojos afiliados a la JKA para presenciar alguna lección y dar una imagen de garantía de la originalidad del Karate practicado en esas sedes. En realidad, él es ya un viejo hombre, ciertamente venerado como leyenda viviente, pero considerado como superado en el plano técnico. A pesar de ello, muchos expertos karatekas, que alcanzaron enseguida gran fama en el campo internacional, no titubearon, por prestigio personal, en autoproclamarse discípulos directos del Maestro octogenario.

Pocos años después de la fundación de la JKA, la unidad de la misma se hace añicos: Obata, no compartiendo la dirección exageradamente comercial emprendida por los jóvenes lobos, como en aquel tiempo eran llamados Nakayama y Nishiyma, se separa de la JKA.

Junto con el Maestro Shigeru Egami, crea el Shotokai, una escuela que se propone seguir la filosofía del Maestro Funakoshi, el cual permanecerá como presidente de esta nueva organización hasta abril de 1957, fecha de su muerte. El Maestro Egami se considera el real sucesor de las enseñanzas de Funakoshi; él creía que la evolución del Shotokan propuesta por la JKA se alejaba enormemente de la enseñanza original. Inició así su propia búsqueda apasionada que él mismo nos describe en el libro The heart of Karate-do (El corazón del Karate-do), publicado inicialmente como The way of Karate (La vía del Karate) (Kodansha International). Escribe: El Maestro Funakoshi ejecutaba la técnica del puño Oi tsuki en decontracción, pero muchos de sus alumnos pensaba que esto se debía a su edad, ya avanzada. No entendían que, en realidad, se debía ejecutar así”.

Recuerda aún Egami: ...En el 52 o 53, un ex compañero mío de entrenamiento me demostró un nuevo modo, muy eficaz, de golpear. La diferencia no residía en la forma, que había cambiado poco, sino en la idea de base. Las técnicas ejecutadas rígidamente a la manera de Pinocho se volvieron completamente relajadas y más concentradas en la velocidad.

Y de nuevo: ...Hubo un tiempo en le que decidí utilizar mis abdominales como blanco para verificar la eficacia de los ataques de puño: me di cuenta de que, si bien los ataques eran realizados por karatekas con muchos años de práctica en el makiwara, los puños no eran realmente eficaces. El motivo residía en el hecho de que, poniendo demasiada contracción a nivel de la espalda, codo y muñeca, el ataque llegaba a mi estómago ya debilitado y yo sentía el impacto muy superficial. El punto crucial era que la eficacia de una técnica no puede ser representada por su apariencia.

En efecto, cuando ejecutamos las técnicas con fuertes contracciones parecen más potentes de lo que son en realidad. Tales técnicas tienen la capacidad de impresionar enormemente a los espectadores, los cuales suponen una potencia que en efecto podría existir, pero que el ejecutor lleva dentro de sí, no consiguiendo transferirla al blanco. Son muchos los gimnasios donde se cree practicar el Karate Shotokan del Maestro Gichin Funakoshi; en ellos, la imagen del Maestro se expone en la pared del lado de honor del dojo. En realidad, debería estar la fotografía del hijo del Maestro, en cuanto que el Shotokan practicado en tales gimnasios es aquél que más propiamente debería definir como Shotokan JKA, basado en la figura de Yoshitaka, hijo de Funakoshi. El Shotokan JKA tiene un gran mérito: confiere al practicante un dinamismo, una riqueza de movimientos y un desarrollo muscular mayor que el Shotokan original; sin embargo, a nivel técnico, los movimientos son a menudo más deformados que desarrollados y son ejecutados de manera muy amplia con el fin de aumenta la potencia, olvidando que, en la defensa personal, por la proximidad del adversario, se está obligado a ejecutar técnicas de amplitud muy reducida. A muchos les serán desconocidos los bastidores de la evolución del Karate de Gigo (sobrenombre de Yoshitaka) Funakoshi. ¿Cuál fue el motivo por el que decidió practicar un Karate llevado a la exasperación, con posiciones mantenidas constantemente muy bajas, entrenamientos masacrantes y a menudo irracionales? Habiéndose enterado de que había contraído una grave forma de tuberculosis, en aquella época incurable, supo con certeza que iba al encuentro de una muerte segura en el espacio de pocos años. Por eso tomó la drástica decisión de utilizar los años de vida que le quedaban para alcanzar un altísimo nivel técnico a través de un entrenamiento violento. Alcanzó sin duda el objetivo que se había fijado, pero es lícito preguntarse si hubiera conseguido continuar un entrenamiento de este género durante muchos años sin comprometer su salud, si no hubiera muerto antes de tuberculosis, como en efecto sucedió en 1948.

Yoshitaka Funakoshi entrenando en el Makiwara Uno de los problemas descuidados, pero no despreciables, todavía hoy existentes en el Karate Shotokan, es el del control del gasto energético. El practicante que alcanza la edad madura se da cuenta de que no puede continuar exigiendo al propio físico lo que años atrás obtenía tan naturalmente. Y entonces, si no decide primero con sincero disgusto dejar el Karate a los jóvenes, se preguntará cómo podrá ser posible continuar el estudio y conseguir progresar mientras dure su vida. La respuesta la han indicado los viejos maestros de otro tiempo, que conseguían parar los ataques de adversarios mucho más jóvenes y fuertes con un simple toque o agarre. Es necesario suplir la inevitable merma física aprendiendo a utilizar una técnica adecuada que enseñe a explotar los puntos sensibles del cuerpo humano, a no derrochar energía sino a desarrollarla, que funcione incluso si la fuerza muscular y la potencia no es ya aquella de los 30 años. He aquí por qué, en la tradición de las escuelas de combate orientales, el estudio de los puntos vitales ha estado siempre reservado a aquéllos que continuaban la práctica incluso después de los 40 ó 50 años.

La evolución del estilo Shotokan y sus representantes actuales Entre 1922 y el final de la Segunda Guerra Mundial ya existieron varias escuelas de Karate (Ryu) en Japón, pero no había federaciones en el sentido de institución cerrada en el ámbito organizativo y administrativo. Sí que existía el Niho Karate Do Shotokai, una asociación de alumnos de Funakoshi, pero no se trataba de una federación en el sentido actual de la palabra.

La Japan Karate Association (JKA) la fundó Masatoshi Nakayama en 1955, siendo él mismo el máximo formador durante muchos años. Se trataba de la primera federación de Karate en Japón. Poco después se crearon otras federaciones de los otros estilos de Karate. Todas ellas se juntaron en 1964 (a raíz de los Juegos Olímpicos de Tokio bajo la influencia decisiva del famoso y respetado maestro de Karate Gogen Yamaguchi (Goju-Ryu), para formar la Federation All Japan Karate-Do Organisations (FAJKO). Bajo la Dirección de dicha organización se formó entonces una federación mundial (WUKO), la World Union of Karate-Do Organisation, en la que se incluyeron todos los estilos. Poco después, la JKA fundó una federación mundial que se centraba ante todo en el estilo Shotokan, llamada la International Amateur Karate Federation (JAKF). De esta manera, existieron dos federaciones mundiales paralelas durante muchos años (con sus federaciones nacionales correspondientes) y con sus propios campeonatos nacionales e internacionales.

Esta situación no iba a cambiar a fondo hasta que el Comité Olímpico Internacional (COI) reconoció la WUKO como representativa para la posible conversión del Karate en deporte olímpico después de varios intentos fallidos de conseguir un acuerdo entre las dos organizaciones mundiales.

Esta decisión fue clave para la salida de todos los países importantes de la JAKF y entrar en la WUKO. No obstante, la JKA sigue siendo la federación de Shotokan más grande y su opinión en la enseñanza es seguida por muchos karatekas Shotokan del mundo (el máximo responsable para la enseñanza fue M. Nakayama).

 

Shotokan Internacional (SKI)

A mediados de los años setenta, el maestro de Karate de la JKA, Hirozaku Kanazawa, fundó dicha federación. Kanazawa, que mucha gente honra con el apodo Mister Shotokan intenta proyectar su interpretación del Karate Shotokan en el ámbito mundial.
 

Nihon Karate-Do Shotokai

Pocas personas conocen esta organización por la escasa publicidad que se prodiga. El maestro karateka que dirigió esta federación Shotokan durante muchos años, hasta su muerte en 1981, fue Shigeru Egami, que el mismo Funakoshi nombró sucesor suyo. El Shotokai se preocupa de practicar el Karate según Funakoshi. Por esto se prescinde de competiciones deportivas (como ocurre también en el Aikido, que es otro arte marcial japonés). Egami defiende la opinión (igual que Funakoshi) de que se perderían contenidos esenciales de este arte marcial si se practicara en competiciones, incluso se eliminaría su espíritu. La búsqueda de un éxito externo y cuantificable se convertiría en el objetivo, con lo cual alcanzar el perfeccionamiento interno y mental se perdería. Funakoshi siempre insistió en que la formación de la mente, del carácter y de la postura interna deberían ser las metas principales del Karate y que ello constituiría la esencia del Karate-Do. El Karate-Do consiste en la correcta comprensión del Karate. El lema de JKA también refleja claramente esta postura: La mayor meta del arte del Karate no consiste ni en la victoria ni en la derrota, sino en la perfección del carácter del practicante. Otra frase que Funakoshi siempre enseñó a sus discípulos era: Karate ni sente nashi. Esto significa: en el Karate no existe el ataque. Esta afirmación parece incompatible con el entrenamiento enfocado a ganar en las competiciones. Al menos, en el Kata se cumple esta frase, ya que la primera técnica siempre consiste en una defensa. No obstante, hay maestros de Karate en Okinawa que rechazan la competición por considerarla una rebaja a la visión que occidente tiene del deporte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DOJO KUN 

 

                   

                                            

 
JAPONES :

 

1.      HITOTSU - JINKAKU NO KANSEI NI TSUTOMURUKOTO

2.      HITOTSU - MAKOTO NO MITI O MAMORUKOTO

3.      HITOTSU - DORYOKU NO SEISHIN O YASHINAUKOTO

4.      HITOTSU - LEIGUI O OMONZURUKOTO

5.      HITOTSU - KEKI NO YU O IMASHIMURUKOTO

 

                                                      ESPAÑOL:

  1. Fidelidad en el verdadero camino de la sabiduría
     
  2. Fortalecimiento del carácter
  3. Desenvolver el sentido del esfuerzo
     
  4. Respeto por encima de todo
  5. Control del Instinto de agresión

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SHOTOKAN

 
El despertar del Tigre

   ¿Cómo Imagina la apariencia del más famoso karateka de todos los tiempos? Añadamos el hecho de que tenia como símbolo un tigre y tal vez en la imaginación de la mayoría de ustedes se dibujará un fiero maestro oriental con musculatura de acero y un récord impresionante de peleas ganadas tras de sí, por supuesto, a muerte. No importa que hayamos visto reproducciones de viejas fotografías en blanco y negro de este gran maestro en edad avanzada, con una mirada penetrante, serena; luciendo un kimono y venerables cabellos de plata cubriendo su cabeza. Eso no importa, en su juventud sería otra cosa, ¿Verdad? Pues...Permítanme contarles la historia de un héroe de las artes marciales que no obtuvo su lugar en la historia basándose en nudillos sangrantes, sino en virtud de su fortaleza interior, perseverancia y paciencia a toda prueba, atributos por los que espiritualmente sus contemporáneos lo identificaron con el TIGRE y que nosotros nos permitimos recordarlo como FUNAKOSHI GICHIN,   El padre del karate.

Karate con las Manos Vacías

    En el año de 1868, el registro civil del distrito de Yamakawacho en la capital real sé Shuri, Okinawa, la isla más importante del archipiélago situado en el Lago Ryukyu, dio fe del nacimiento de un bebé frágil, pequeño y enfermizo, cuyos padres bautizaron con el nombre de Gichin Funakoshi. Este es un dato importante, ya que presentaría ante las autoridades de una escuela de médicos en Tokio Blandiendo un certificado en el que se registraba como nacido en 1870, esto debido a un edicto que establecía que solamente los nacidos a partir de ese año podían presentar el examen de admisión; pero esto era un mero formulismo, una triquiñuela para poder abrirse paso a través de las entrañas de la maquinaria imperial del Sol Naciente del siglo XIX. El hecho es que Funakoshi siempre se declaró orgulloso de haber nacido en 1868, el mismo año en que nació la "Etapa de Restauración" , de "Modernización del Japón" , decretada por la dinastía MEIJI y que trasladó nuevamente el centro del poder japonés del Shugunato Militar hacia manos del emperador. Okinawa registró la misma fiebre modernizadora que Japón, puesto que formaba parte del espectro geográfico de esta nación que la había absorbido de facto en el ayer. El primer símbolo que marcó el rompimiento de Japón con el pasado fue la orden para todos los varones de cortarse la coleta (Chomnage) o chongo que solían llevar en su cabeza como señal de virilidad.... Asimismo, el arte marcial no se mantuvo indiferente al impulso progresista de la dinastía Meiji que terminaría por transformar la cultura, la ciencia y las artes del Japón. Fue con esta mentalidad que Funakoshi se convirtió en lo que hoy llamaríamos un ecléctico, al mezclar diferentes corrientes de karate, lo cual se antoja motivo de reflexión cuando escuchamos hoy en día hablar de defensores de la tradición que se niegan a enriquecer o incorporar a sus sistemas algunos elementos de otros estilos.
 
 

   Antes de examinar las influencias que diferentes estilos y corrientes tuvieron en la formación como artista marcial de Funakoshi, es importante tener en cuenta que Karate era una palabra con una traducción muy diferente a la que tiene hoy en día, ya que el ideograma (Kanji) de Kara podía leerse como Tang en clara alusión a la dinastía del mismo nombre y al origen chino de los sistemas de combate; lo mismo sucedía en Corea, donde el sistema de combate más popular de la nación era llamado Tang Soo Do. Para quien sepa leer aquí existe un tema de reflexión.

   El maestro Funakoshi, ya lo mencionamos, estudió muchas y variadas corrientes de Karate y sistemas de combate que se conocían en Okinawa, por lo que las características de un buen número de estilos pasaron a formar parte de su interpretación personal del Karate, el cual logró popularizar en el mundo entero con el paso del tiempo; sin embargo, debemos señalar que los maestros que más influenciaron a Funakoshi fueron, sin duda, Yasutsune (ankoh) Azato y  Yatsune (ankoh) Itozu, ambos alumnos a su vez de entre varios maestros mas, de Sokon "Bushi" Matsumura.

   A mediados y finales del siglo XIX existía un marcado enfrentamiento entre expertos en combate orgullosos de sus raíces chinas (chu´an fa) y aquellos que reclamaban que su arte marcial tenía ya un carácter propio de Okinawa (tode). Funakoshi, tuvo la fortuna de estudiar los puntos fuertes de ambas "posturas", ya que el maestro Azato, gran estudioso de la escuela Wang Yang Ming de confucionismo y experto en karate Shorei le enseño la raíz mas apegada a lo chino, mientras que su otro maestro, Itozu, era un gran exponente de la línea Shorin, que para entonces acusaba matices propios de Okinawa. Funakoshi Optó por fusionar ambas visiones y hacerlas trabajar a su favor. La práctica del Karate, por aquel entonces, sé tenia que realizar de forma clandestina, puesto que por causas de la ocupación japonesa se le había prohibido a la población desde hacia 400 años practicar cualquier tipo de combate con o sin armas. No cabe duda que esa ley debe de haber hecho del entrenamiento de Karate algo sumamente emocionante, que debía hacerse secreto, muchas veces de noche y amparados por las sombras; un toque de adrenalina desconocido para todos nosotros que podemos elegir hoy en día entre cientos de escuelas que proliferan a la luz del día.

    Semejante situación tenía muy disgustados a muchos profesores de artes marciales que difundían y desarrollaban su arte como una herramienta para el perfeccionamiento físico, mental y espiritual de sus estudiantes y que deseaban que el desarrollo de semejantes virtudes estuviera al alcance de todos sin tener que ocultarse como si fuere un delito. El mismo Funakoshi era prueba viviente del poder transformador del karate, puesto que de haber sido un niño de corta estatura para su edad, frágil y enfermizo, se convirtió bajo la guía de Azato e Itozu en un hombre de gran templanza, conocido por su fortaleza de carácter, su determinación y solidez física, como quedó de manifiesto cuando durante un tifón que azotó al pueblo de Shuri, mientras todos se refugiaban en sus casas, él se paró en el techo de su casa para aguantar el tifón mientras permanecía en posición de KIBADACHI (posición a caballo) y así perfeccionar su postura; no importó que el viento lo arrojara incontables veces al suelo cubierto de lodo, ya que en cada ocasión volvió a trepar hacia el techo para intentarlo de nuevo. Fue ese poder de decisión el que le permitiría muchos años después convertir el Karate que había aprendido en su pueblo en una moda y en una disciplina practicada por millones de personas alrededor del mundo.

 

El secreto de Funakoshi

   ¿Qué diferenciaba a Funakoshi Gichin del resto de los practicantes de Okinawa? Había Muchísimos Exponentes que Tenían mayor musculatura, que eran más ágiles, que saltaban más alto y tenían mayor impacto de pateo. Es cierto, pero también lo es el hecho de que Funakoshi era un maestro que había sabido balancear el aspecto físico de su arte con el desarrollo intelectual, tanto por la profundización de sus estudios en la filosofía que le había enseñado Azato, como por la seriedad con que cursó su carrera en la Escuela Normal de Maestros, ejerciendo más tarde como maestro de escuela primaria; tal vez esto parecerá algo muy humilde para los estándares de la sociedad moderna, pero en su tiempo era una posición de gran respeto y que exigía una gran preparación, al grado de que no es exagerado decir que Funakoshi era un intelectual, o, mejor dicho, un erudito. Por consecuencia, la habilidad de Funakoshi para expresarse por escrito y su posición de respeto como profesional de la enseñanza, así como su cortesía y buenas maneras probarían ser claves en la posterior difusión del Karate.

 

 

Un arte que conquisto al imperio

    La prohibición que pesaba sobre la practica del Karate en Okinawa era francamente obsoleta a finales del siglo XIX, además de causar gran resentimiento y ser un recordatorio de la arbitrariedad del Imperio Japonés. Finalmente las bisagras de la prohibición comenzaron a ceder y para 1891, con mucha cautela todavía, Funakoshi Gichin comenzó a dar clases de Karate al público en general.

    Para 1902, un tal Shintaro Ogawa, comisionado escolar para la prefectura de Kagoshima, visitó la escuela donde trabajaba Funakoshi; como quien no quería la cosa una exhibición de Karate se incluyó en el programa de bienvenida. Ogawa quedo gratamente impresionado y escribió una descripción del arte al ministerio de educación Japonés. Poco tiempo después, el Karate pasó a formar parte de las clases regulares de la Escuela Secundaria Daiichi y la Escuela Normal Varonil. Años después un Capitán Naval,  Rokuro Yashiro, ancló su nave en la bahía y asistió a una demostración de Karate, después de observarla con gran interés llamo a todos sus oficiales y personal de abordo para que fueran testigos de la belleza del arte y comenzaran a practicarlo.

    Las noticias se esparcieron como reguero de pólvora y en 1912 la Primera Flota de la Marina Imperial, a cargo del almirante Dewa, desembarco en Chojo y acompañado de personal de su confianza fue a aprender Karate con Funakoshi; esta era la señal de que Tokio finalmente tenía ojos y oídos para el Karate. Otros maestros del arte, que incluían a personajes de la talla de Mabuni, Motobu, Yahiku, Gusukuma, Ogusuku, Tokumura, Ishikawa y Kyan también recorrían Okinawa dando demostraciones aumentando la fama de esta disciplina entre los años 1914 y 1917. Fue debido a los incansables esfuerzos de estos profesores, dando demostraciones y conferencias, que el Karate empezó a popularizarse dejando poco a poco detrás de sí el período de secreto y oscurantismo que se vio obligado a vivir. Un dato no muy conocido de Funakoshi es que fue invitado a Japón en 1917 para realizar una exhibición en el Butoku-Den, Ubicado en Kioto, por solicitud del Ministerio de Educación, debido en parte a que era el director del Shobukai (Sociedad Okinawense de la promoción del espíritu marcial).

    La exhibición sucitó muy poco interés y Funakoshi volvió a su isla nuevamente. La suerte no parecía estar de su lado. No fue sino hasta el 6 de Marzo de 1921 que el mismísimo Príncipe Hiroito, de viaje con su flota hacia Europa, hizo escala en Okinawa y, a instancias del Capitán Kanna, oriundo de Okinawa y comandante del destructor en el que se encontraba, accedió a presenciar una demostración de Karate en el castillo de Shuri, en el cual fue invitado de honor Funakoshi junto con sus asistentes (sus alumnos efectuaron, entre otras cosas, Kata favorita: Kushanku). El entonces príncipe comentaría más tarde: "Estoy profundamente impresionado por tres cosas de Okinawa: Sus adorables paisajes, el drenaje del dragón de la fuente magna en el castillo de Shuri y el Karate". Este comentario fue el que verdaderamente prendió la mecha y llevo el sistema que Funakoshi aprendió de Azato e Itozu al corazón del Japón.

 

 

La mano del Judo

  Poco tiempo después de su exhibición ante Hiroito, intuyendo que iba a necesitar tiempo para la difusión del Karate, Funakoshi renuncio a su posición como maestro de escuela primaria, manteniendo, sin embargo, excelentes relaciones con el sistema escolar de Okinawa. A finales de 1921, y tras el enorme interés que había originado tras la visita del príncipe a Okinawa, Funakoshi fue elegido para demostrar el Karate en la "Primera Gala Gimnástica Nacional de Tokio", esta era la oportunidad que los maestros de Okinawa esperaban para impactar verdaderamente al Imperio del Sol. Debido a sus excelentes relaciones, a su personalidad y al hecho de que era el único de los exponentes de Karate que hablaba y escribía fluidamente el Japonés, además de conocer las reglas de etiqueta, Funakoshi estaba perfectamente a la altura de la misión que se le encomendó.

    Ahora si, la exhibición resultó un éxito y Funakoshi (de baja estatura, venerable y maestro de primaria) se puso de moda, por lo que se le pidió que se quedara por espacio de algunas semanas para seguir dando demostraciones. Se encontraba a punto de irse a su isla cuando Jigoro Kano, el legendario fundador del judo, se aproximó a Funakoshi pidiéndole que le enseñara algunas cosas básicas sobre Karate. Funakoshi volvió varias veces a Kodokan (Escuela central de Judo en el mundo) hasta que, junto con el gran maestro Kano, crearon una Kata: Kime – No Kata. Con la generosidad y apoyo de este poderoso maestro, Funakoshi pudo conseguir la ayuda y los contactos que necesitaba para lograr que el Karate creciera y se desarrollara, ¡ Soberbio ejemplo para todos nosotros!.

 

 

Los años dorados (1922-1946)

    Fue este periodo clave en la consolidación del Karate como sistema formativo, aún cuando existieron algunos años de graves penurias para el Maestro en Japón, a donde se fue a vivir permanentemente. Factor importante en la difusión del Karate y en la imagen, seria, profunda, que siempre le trató de imprimir Funakoshi, fue la publicación de algunos libros ya clásicos del genero y que se han convertido, usando un anglicismo muy en boga, en auténticos best sellers alrededor del mundo. El primero de estos tratados tuvo por título "Ryukyu Kempo: Tode" y contó con la colaboración de Hoan Kosugi, un artista que colaboró con el maestro dibujando las ilustraciones del libro, al cual se le antepuso al titulo la frase "Tora no maki", que en japonés describe a un documento oficial y establecido como referencia sobre un sistema, esto ayudó a crear un aura de respetabilidad en torno al Karate. El libro fue exitoso desde la primera edición, pero las placas de impresión se perdieron en el Gran Terremoto Kanto el 1° de septiembre de 1923 y no se reimprimió hasta 1926, ahora con él titulo de Rentan Goshin Karate – Jutsu".

    Atraído por la lectura del libro, un tal Hironori Ohtsuka se acercó a Funakoshi para recibir instrucción en Karate; este personaje, que era uno de los expertos lideres de Ju Jutsu en Japón, debido a su constancia y dedicación posteriormente se convertiría en asistente de Funakoshi en muchas de sus exhibiciones. Otro elemento importante a tener en cuenta en la historia del Karate, fue la importancia que jugaron en su desarrollo los clubes universitarios. Sucedió que a raíz del gran terremoto, el Dojo central de Funakoshi desapareció y varios de sus amigos, alumnos y conocidos perecieron en algún punto del distrito, por lo que el Maestro sufrió un tiempo de indecibles penurias en las que escasamente tenía para comer. No obstante, y ya con 56 años de edad, clasifico y participo en el "Tokio Invitational Prize", una competencia para gimnastas. Debido a esto se le dio la oportunidad de realizar una exhibición en la sala Jinchin en Ueno, Tokio, año de 1924. El que participara en el evento a una edad tan avanzada resultó todo un fenómeno publicitario y un gran número de nuevos alumnos se inscribieron para aprender con él. Al finalizar 1924 se le pidió al Maestro Funakoshi, por intermedio del profesor Shinyo Kasuga, de la sección de Alemán de la universidad de Keio, que instruyera a un pequeño grupo de estudiantes. Aceptó de buena gana la invitación, contando con el apoyo total de los lideres de la universidad. Este fue el primer club universitario de Karate en Tokio y existe hasta nuestros días. El ejemplo se difundió entre la comunidad universitaria y pronto se sumaron al esquema Waseda, Hosei, Chuo, Takushoku, Nuhon, Etc. Terminando por consolidar la fama y el prestigio del sistema de Funakoshi. Estimulados por este fenómeno, otros maestros de Okinawa empezaron a llegar a Japón para difundir Karate, como fue el caso de Kenwa Mabuni (Naha Te) y Choki Motobu, entre varios más. Inclusive, el mismo Ohtsuka empezó a estudiar bajo la tutela de Mabuni. Obviamente, se le consideró un traidor por ello.

 

 

La era de Yoshitaka

    Un gran cambio en el perfil del Karate que enseñaba el Maestro Funakoshi, basado principalmente en Kihon, Kata y Kumite, se comenzó a gestar con la llegada a Japón de su tercer hijo, Gigo, mejor conocido como Yoshitaka, quien andando el tiempo sería considerado por muchos el mejor de los practicantes de Karate, por lo menos física y técnicamente hablando.

    Después de su llegada, se hizo cargo gradualmente de la enseñanza, especialmente en las universidades, lo que indigno a algunos de los antiguos alumnos del Maestro, especialmente a Ohtsuka, que había sido su asistente en los primeros tiempos. La naturaleza agresiva y fuerte del Karate de Yoshitaka era completamente desconocida para Ohtsuka, quien finalmente abandonó la escuela Shoto de Funakoshi con un grupo de alumnos para formar su propio sistema, al que denominó Wado Ryu, "La vía armónica". De esa manera trató de marcar un contraste entre su método y el de Yoshitaka. Bajo el liderazgo de Yoshitaka se gestaron grandes cambios entre los años 1930 y 1935. Estos cambios se dieron principalmente en el Kumite (combate). Mientras que su padre había colocado un mayor énfasis sobre la Kata, Yoshitaka desarrolló el combate libre. Primeramente diseño Gohon Kumite (combate a cinco pasos), donde el atacante realiza cinco ataques seguidos avanzando y quien defiende los bloqueos retrocediendo, aplicando un contraataque en la ultima defensa.

    Éste método es común en Kendo y no hay duda de que Yoshitaka, que también había estudiado este arte, lo utilizó como inspiración para muchas de sus ideas. En 1933 estructura también el Kihon Ippon Kumite (combate a una técnica), al año siguiente el Jiu Ippon Kumite, igual que el anterior pero con movimiento, culminando con el Jiu Kumite, el combate libre, establecido en 1935.

    A través de sus estudios del combate, el joven Funakoshi trabajó también sobre el sistema incompleto de Shuri – Te dé su padre. Donde el antiguo Tode ponía énfasis en el desarrollo de los miembros superiores, Gigo descubrió nuevas técnicas de pierna, como es el caso de: Mawashi Geri, Yoko Geri Kemomi, Yoko Geri Keage, Fumikomi, Ura Mawashi Geri y Ushiro Geri.

 

 

Con las manos vacías

    En 1936, Gichin Funakoshi publicó un nuevo libro, en el cual por primera vez incluyó el desarrollo de Yoshitaka había aportado. El libro de llamó "Karate – Do Kyohan" (conocido como el Texto Maestro"). En él ofreció los métodos básicos del combate y además importantes modificaciones en las katas. Quedó claro que se trataba ahora de un Karate propiamente Japonés, el cual estaba obteniendo, además, el mismo respeto que el Judo, Kendo y otras Artes Japonesas. Se había, por lo tanto, superado el legado Okinawense y completado un sistema Japonés renovado. Como broche de oro, Gichin Funakoshi utilizó un nuevo ideograma (Kanji) para escribir el Prefijo "KARA"; ya no se leía como Tang sino como "Vacío". Había quedado atrás la "Técnica china de manos" y había surgido "EL SENDERO DE LA MANO VACÍA". Es a partir de este momento que surge propiamente el KARATE DO como lo conocemos hoy en día.

 

 

El hogar del Tigre

    Un año antes de la publicación del libro "Karate Do Kyohan" se decidió que se necesitaba un Dojo Central (Hombu Dojo), por lo que se formó un comité nacional de practicantes de Karate para construir lo que resultaría ser el mayor Dojo de Karate del mundo. Los trabajos comenzaron a mediados de 1935 y al año siguiente de culminó la construcción del edificio, ubicado en Zhoshigaya Toshima, Tokio. El 29 de enero de 1936, Gichin Funakoshi inauguró personalmente el Dojo, tenía entonces 69 años de edad. Sobre el portal de la entrada colgaba un letrero que decía SHOTOKAN (La casa del Shoto).

    Shoto era el seudónimo que utilizaba el Maestro cuando joven y significaba "Olas de Pinos", ya que cuando joven, cerca de Shuri, su pueblo natal, observaba en el monte Tarao (Cola de Tigre) como el viento hacía que se movieran las copas de los árboles, lo que se asemejaba a las olas del mar. Por otro lado, el Tigre (además de su relación con el monte Tarao) emblema oficial de Shotokan, se basa en un diseño chino clásico que significa " El tigre nunca duerme". Simboliza el estado de alerta de tigre listo para la acción y la serenidad pacífica de la mente.

 

 

El tigre rompe su jaula

    Pero no todo fue felicidad en la "casa del tigre", puesto que los afanes expansionistas del Japón pronto pusieron a la nación al borde de la guerra mundial, siendo los militares quienes tenían el control completo del gobierno. El patriotismo era la palabra del día y los jóvenes llegaban por miles a aprender Karate Do.

    Entre 1939 y 1942 se desarrolló una temible etapa donde "Karate sin Limites" era el lema del día. No tardó en inventarse un sistema de combate llamado "Kokan – Geiko", en el cual los participantes se golpeaban con brazos y piernas con todas sus fuerzas. Ojos morados, brazos y piernas rotas estaban a la orden del día. La frase "baño de sangre" no le hacia justicia a la cantidad y gravedad de las heridas que resultaban de semejante mentalidad en el entrenamiento. Se entrenaba sin restricciones en la búsqueda de la perfección

    En diciembre de 1943, Funakoshi Gichin y Yoshitaka publicaron un nuevo libro titulado Karate Do Nyumon. Fue este libro de Karate más completo escrito hasta esa fecha. Todas las descripciones técnicas fueron escritas por Yoshitaka, mientras que el maestro escribió las historias y los capítulos iniciales. Claramente una obra maestra.

    1941 fue el año que marco la entrada de Japón a la Guerra. Yoshitaka, gravemente afectado por la tuberculosis que se le había diagnosticado desde niño, decidió no detener la frecuencia ni la intensidad de sus entrenamientos. Finalmente encontró la muerte en el año de 1945, el mismo año en que los bombardeos sobre Tokio destruyeron la escuela central de Shotokan

 

 

Nuevamente la clandestinidad

    El General McArtur Prohibió el entrenamiento de Karate y todas las otras artes marciales japonesas y, aunque los entrenamientos se realizaban nuevamente en secreto, el desarrollo del Karate se estancó por un tiempo. Posteriormente vendrían la reconstrucción de la escuela central de Shotokan y el levantamiento de la prohibición que pesaba sobre el Karate, esto gracias a un personaje clave:  

  MASATOSHI NAKAYAMA, practicante del arte que había abandonado Japón en 1937. A través de sus viajes, Nakayama había llegado a conocer muy bien la cultura china y gracias a esto pudo convencer al ministro de educación para que informara a los aliados de que el Karate era en realidad un deporte de boxeo chino que difícilmente debería ser incluido entre otras artes japonesas prohibidas. El truco resulto y los burócratas, convencidos de esta aseveración, levantaron el veto. El Karate se convirtió así en el único arte marcial que podía practicarse abiertamente en la posguerra. Nakayama, se volvió un personaje famoso y de gran influencia en el universo de su disciplina.

 

Pelea de Tigres

    Poco a poco, los alumnos que habían sobrevivido a la guerra comenzaron a regresar....

    Isao Obata, uno de los estudiantes más antiguos y respetados logró unificar los clubes universitarios y los Dojo privados en una sola organización que recibió el nombre de Nipón Karate Kyokai (NKK, Japan Karate Association). Al mismo tiempo, un comité compuesto por la mayoría de los maestros de Shotokan de ese momento también se estableció, éstos eran; Obata, Noguchi, Takagi, Ito, Fukui y Nakayama. Los deseos del Gran Maestro se tomaron en cuenta al formar esta organización. Ya que no deseaba que se utilizase el nombre de Shotokan. El siempre hablaba de Karate "Japonés" cuando se referiría a la técnica que practicaba.

    El mal contacto entre las universidades, Dojos y los antiguos alumnos generó problemas desde el principio. Diferencias en la técnica ya habían aparecido y cada pequeño grupo mantenía su propia interpretación y su propia forma de explicar las katas. Esto a pesar de que Obata había juntado a las distintas universidades en una reunión donde se estableció cómo debía realizarse cada Kata, todo bajo la supervisión de Gichin Funakoshi.

    Después de inaugurado un Dojo comercial con el nuevo perfil, gracias a los esfuerzos de Nakayama, en el "Katoga Bio Center", en el sector Ytuya, Tokio, en 1955, varios de los antiguos alumnos se sintieron ofendidos y desplazados por lo que abandonaron la NKK (la cual indebidamente hacían llamar "Shotokan"), incluido el mismísimo Obata. Los viejos alumnos de perfil tradicional decidieron formar la Asociación Shotokai (nacida en 1956), dedicada a preservar él autentico espíritu del Karate de Funakoshi Gichin, a diferencia de la NKK que rápidamente de convirtió en sinónimo de Karate Deportivo. El Karate Do debía sobrevivir en su forma original, Sin aceptar deformaciones occidentales, como lo era la competición en el Karate y el contacto pleno, desviaciones que el sensei nunca aceptó ni apoyó.

 

Competición

    En 1949 Funakoshi Gichin fundó la Asociación Japonesa de Karate, que celebró los primeros campeonatos de Japón en 1957. Esta práctica deportiva se extendió a Occidente durante la década de 1950. La organización All-Japan Karate-do (FAJKO), fundada en 1964, celebró los primeros campeonatos del Mundo Multi-Estilo en 1970. Las mujeres participaron por primera vez en unos campeonatos del Mundo en 1980. El karate ha sido incorporado a programas de entrenamiento de la policía y las fuerzas armadas de muchos países

 

 

KARATE NI SENTE NASHI

    En 1956 el Gran Maestro escribe su autobiografía "karate Do, mi camino de vida" y tras observar a veces con tristeza, a veces con alegría, la difusión mundial que estaba experimentando su sistema, el PADRE DEL KARATE DO, dejó de existir el 26 de abril de 1957. Sus exequias fueron realizadas el 10 de mayo por Shotokai, la Asociación del Maestro; la NKK tristemente realizo un boicot del funeral por considerar que ellos debieron haber realizado la ceremonia.

    Un monumento en memoria de Gichin Funakoshi se encuentra ubicado en la actualidad en el "Monasterio Zen de Egaku - Ji, Kamakura". En la superficie se encuentra una inscripción a manera de epitafio que se resume perfectamente la filosofía del Karate Do que enseño el Gran Maestro Funakoshi: Karate Ni Sente Nashi, en el Karate no Existe el Primer Ataque...

    Tsutomu Ohshima, uno de los alumnos directos de Funakoshi, dijo de él:

    "Mucha gente que lo conoció me ha hablado de su gran integridad. Esta integridad moral fue lo que lo diferenció completamente de otros karateka. Algunas personas dicen "fue sólo pequeño" o "no era bueno para combatir"...

. Esto es estúpido. En las prisiones hay infinidad de hombres que saben pelear muy bien, pero ¿piensas que ellos son fuertes? Yo no. Son débiles y sus debilidades los han llevado a donde están en ese momento. El Maestro Funakoshi fue honesto consigo mismo. Si uno actúa de esta manera, todo movimiento cambia a largo plazo. Esa es una práctica correcta de las artes marciales. "Mentirse a sí mismo no sirve ningún propósito."

 

 

El tigre del Shotokan
 La Historia del símbolo del Maestro Funakoshi

1) El primer libro de Funakoshi, "Ryukyu Kempo: Tode", se editó en Bukyo-Sho en 1922 e incluía una serie de prólogos escritos por algunos de los personajes más famosos de Japón y Okinawa. En ella un artista amigo de renombre, Hoan Kosugi, puso el tigre que llegó posteriormente a simbolizar al Maestro Funakoshi. Kosugi se inspiró en el dicho japonés "Tora no maki", que en japonés es una frase que describe a un documento oficial y establecido como referencia sobre un sistema.

2) Cuando Gichin Funakoshi era joven, le gustaba caminar solo entre los pinos que había junto a la ciudad de  Shuri, donde vivía. A menudo subía al Monte Torao y meditaba entre los pinos a la luz de la luna y las estrellas. El Monte Torao es una montaña muy estrecha  y arbolada que vista desde lejos recuerda a una cola de tigre. De hecho, el mismo nombre "Torao" significa "cola de tigre". Es por esto por lo que muchos piensan que Funakoshi escogió el tigre como símbolo.