Desgarros Musculares
(Rotura de fibras musculares)


 

Son roturas del tejido muscular, más o menos extensas (la gravedad depende del área afectada). Puede ocurrir en cualquier músculo, pero de cara a la práctica de las artes marciales, la bestia negra en todas aquellas en las que se dan patadas altas es la rotura de los músculos de la cara interna del muslo (el famoso estirón). En la figura se muestran los músculos candidatos más probables a sufrir roturas. En cuanto a disciplinas, los practicantes de Karate, Tae Kwon Do, y estilos similares son los más propensos.

 

Síntomas:

Dolor repentino, agudo e intenso (cualquiera que lo haya sufrido alguna vez lo identifica inmediatamente: parece una puñalada), localizado en un punto muy concreto. Desde el momento en que se produce resulta muy doloroso, cuando no imposible, hacer cualquier movimiento con ese músculo.
En los casos leves (roturas pequeñas), el dolor es la única señal. En casos más graves (desgarro de todo un músculo), se produce también un hematoma bastante aparatoso, debido a la hemorragia interna. Si el dolor es muy intenso puede aparecer un componente de shock, con mareo y sudor frío, pero esto es menos frecuente.

Causas directas:

Las causas generales son contracciones violentas del músculo, o estirones súbitos y bruscos. También se puede producir cuando se somete a éste a una carga excesiva cuando está fatigado o no se ha calentado lo suficiente. Los músculos que han sufrido recientemente lesiones de cualquier tipo, que aún no están curadas del todo, tienen también bastantes posibilidades de sufrir una rotura. Causas externas, como golpes o caídas, también pueden originar esta lesión.

Causas indirectas:

La sudoración origina pérdida de líquidos y sales en el organismo. Los músculos van perdiendo elasticidad al perder hidratación, por lo que tras un ejercicio prolongado aumentan las probabilidades de sufrir tirón.
Otro factor que aumenta las posibilidades es tener agujetas. Si no se calienta lo suficiente como para "fundirlas", el músculo tiene en su interior pequeños cristales de ácido láctico, lo que en la práctica resulta como tener alfileres dentro del músculo. Un movimiento que en condiciones normales (músculo sin agujetas) no causaría problemas, puede hacer que estos cristales corten pequeños haces de fibras. Puede ocurrir en todo el cuerpo, pero principalmente lo sufren los abdominales inferiores (en especial, al día siguiente de una sesión particularmente intensa de flexiones).

En Artes Marciales:

Lo dicho anteriormente se refiere a roturas musculares en general, y pueden suceder en cualquier músculo del cuerpo. Referente a los músculos de las piernas antes indicados, hay dos causas principales:

Esto se explica con más detalle al final de la página, al hablar de la prevención y lo que no se debe hacer.

Primeros auxilios y convalecencia:

Mucha gente, si el estirón no es muy doloroso, se limita a interrumpir el entrenamiento por ese día (incluso algunos continúan la clase). Esto es una "machada" que no tiene sentido. Un estirón mal curado puede hacerte perder en 5 minutos la elasticidad conseguida con mucho esfuerzo durante meses de entrenamiento. Y además queda una lesión mal curada, que puede repetirse más adelante. Es mejor "perder un poco de tiempo" en el momento, y tomarse el descanso necesario, antes que echar a perder muchos meses de trabajo. Esto es lo que hay que hacer:

En estirones leves (la gran mayoría) esto es suficiente. Además, por supuesto, de reposar al menos una semana, antes de reanudar el entrenamiento (y por supuesto, abstenerse de dar patadas altas en un par de semanas más). No hay que tener prisa por entrenar al día siguiente, a la larga se ahorra tiempo y problemas con un descanso que permita la curación. El que puedas salir por tu propio pié del gimnasio, 20 minutos después del estirón, no significa que no haya pasado nada.
Los casos más graves son muy fáciles de identificar: la persona lesionada no puede ni caminar, y el dolor apenas se reduce después de usar el hielo y las vendas. Esto ya sale del ámbito de estas páginas: manteniendo el vendaje y procurando no mover ni tocar la zona dolorida, se debe acudir al médico. De entrada se puede anticipar que la recuperación será larga, así que conviene tomárselo con calma y obedecer las instrucciones que dé el traumatólogo.
Aunque no se llegue al extremo de no poderse mover, si 24 horas después continúa la inflamación y el dolor fuerte, conviene ir al médico (atención: dolor fuerte. Es normal tener la zona ligeramente dolorida durante un par de días).

Prevención:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Esguinces

 

En la unión de todas las articulaciones del cuerpo existen los llamados ligamentos, una especie de cordones fibrosos que unen los huesos entre sí y dan estabilidad a las articulaciones. La lesión de estos ligamentos se denomina esguince. Un esguince se produce al estirar o forzar en exceso los ligamentos, lo cual puede ocurrir cuando la articulación sufre un golpe o una torsión forzada. En la figura se muestran las zonas más predispuestas a sufrir esguinces (tobillos, rodillas y muñecas, además de las articulaciones de los pulgares de manos y pies). Ningún arte marcial está libre de esta lesión. La causa específica puede ser muy variada, pero hay dos grupos: a consecuencia de golpes (pulgares de manos y pies, principalmente) y a consecuencia de torsiones (muñecas, rodillas y tobillos).


Síntomas:

Dolor intenso en la articulación, que suele impedir casi por completo el movimiento de la misma. Inflamación de la zona afectada. Se distingue fácilmente de una luxación o fractura (que se pueden producir por las mismas causas) ya que no aparece deformidad en la articulación: aparte de la hinchazón el aspecto sigue siendo normal. Puede aparecer un hematoma si se ha roto algún vaso sanguíneo, pero es menos frecuente.

Causas:

La causa es siempre estirar el ligamento más allá de su límite de elasticidad. Si se fuerza la articulación a un movimiento que va más allá de su límite normal, lo primero que se resiente son los ligamentos. De todas las causas que se listan a continuación, el que se produzca un esguince, una luxación, o una fractura, es simplemente cuestión de intensidad.

Practicando artes marciales, lo más frecuente es:

Primeros auxilios:

No es muy complicado: aplicar frío (si se dispone de hielo, mejor). A continuación poner un vendaje compresivo (con una venda elástica) en la articulación afectada. Inmovilizar lo mejor posible, e ir al médico para que haga un diagnóstico exacto del alcance de la lesión.
Es importante actuar rápido e ir al médico, aunque no duela demasiado y la articulación se pueda mover ligeramente. Un esguince mal tratado puede hacer perder movilidad en la articulación. Además, los ligamentos quedan debilitados y se aumenta el riesgo de repetir la lesión pasado un tiempo.
En el caso de las rodillas, la situación es especialmente grave, ya que es una articulación muy compleja: uno de los músculos del muslo que llegan a la rodilla (llamado vastus medialis) se deteriora rápidamente a partir de las 6 horas posteriores a la lesión; el resto de los músculos del muslo empiezan a estropearse a partir de 24 o 36 horas. Por supuesto, un pequeño esguince no causa estos problemas de deterioro muscular, pero es el médico quien ha de decidirlo.
Un aspecto curioso de los esguinces es que se suelen producir a pares, con algunos días de diferencia. Es decir, si nos esguinzamos el tobillo derecho, hay muchas posibilidades de que algunos días después ocurra lo mismo con el izquierdo. El motivo es sencillo, y solo les ocurre a los impacientes: cuando alguien vuelve a entrenar sin estar bien curado, para evitar dolores en el miembro lesionado, tenderá a hacer trabajar más al opuesto. Esto solo lo evita el sentido común y el esperar a curarse bien de las lesiones, antes de volver a entrenar.

Prevención:

La gran mayoría de las lesiones se pueden evitar calentando bien y ejecutando las técnicas correctamente.

Un último consejo: para aquellos que ya han sufrido un esguince, al volver al entrenamiento y durante una temporada, es muy recomendable usar un vendaje compresivo durante las clases, o muñequeras, rodilleras o tobilleras. El vendaje preventivo es la mejor manera de que no se vuelva a reproducir la lesión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luxaciones y Fracturas

Aunque se trata de dos problemas diferentes, las causas son similares, y lo que se puede y debe hacer, tanto para prevenir como para efectuar los primeros auxilios, es bastante parecido. Por tanto se tratan conjuntamente en esta página.

  • Luxaciones (dislocaciones): salida de un hueso o articulación de su asiento.
     

  • Fracturas: rotura o astillamiento de un hueso.

Síntomas:

En las luxaciones se sienten fuertes dolores, y suele haber una hinchazón visible. El que la sufre se ve incapaz de realizar cualquier movimiento de la articulación o, al menos sufre una limitación de movimiento de la zona. En las más graves se evidencia una posición antinatural de la articulación.
Las fracturas a veces no son visibles (hay que recordar que si el hueso se astilla, aunque no se separe en dos fragmentos, técnicamente es una fractura y la gravedad es la misma). Habitualmente se percibe el crujido al producirse. Hay dolor intenso en la zona, y se producen hematomas. La zona se hincha, deforma y queda inmovilizada. Si la fractura es abierta (el hueso rompe la carne y sale al exterior), nos encontramos además con herida y hemorragia.

Causas:

Una mala caída puede resultar en luxación o fractura. En particular, las luxaciones pueden producirse por movimientos bruscos y, en las artes marciales donde se practican técnicas de agarre (llaves), una mala ejecución o un exceso de entusiasmo por parte del practicante, puede lesionar al contrario. Las fracturas pueden producirse por golpes, por fatiga y por sobrecarga (ojo al levantar pesas o cargar con un compañero).
Las luxaciones más frecuentes se producen en el hombro, el codo, la rótula y la muñeca. También en los dedos del que ejecuta una técnica de mano incorrectamente. En cuanto a las fracturas, en tanto que son accidentes, no existe una zona especial: se puede romper cualquier hueso. De todas formas, en estilos de contacto o en aquellos donde se practican barridos, los huesos del antebrazo y los de la pierna son los más expuestos a recibir golpes que causen fracturas, y los dedos de manos y pies al dar golpes de forma incorrecta. Si se practica contacto pleno, las costillas, la nariz y la mandíbula también corren un riesgo especial.

Primeros auxilios y convalecencia:

En ambos casos es muy poco lo que se puede hacer: La norma general es inmovilizar lo mejor posible y acudir a un hospital de urgencias, a toda velocidad.
A continuación, una pequeña lista de consejos adicionales:

  • Hielo (o algo frío, en general): Debe aplicarse sobre las luxaciones.
    No debe aplicarse en las fracturas.
     

  • Si tras una luxación, el hueso vuelve por sí mismo a su lugar, aplicar un vendaje compresivo suave (NO apretado).
     

  • No se debe intentar recolocar una luxación o una fractura.
    Jamás se debe frotar.
     

  • No se deben aplicar pomadas o geles (no se debe tocar la zona). En cuanto a sprays tipo reflex, jamás deben usarse sobre una herida (fractura abierta), y dada la gravedad de estas lesiones, son poco menos que inútiles en fracturas cerradas o luxaciones. Sin embargo puede ayudar al lesionado "psicológicamente" (son lesiones muy traumáticas, y el lesionado tiene la sensación de que "le ayuda algo"). De cualquier forma, la mejor ayuda psicológica es que el lesionado vea que la situación está controlada y que hay alguien que sabe qué hacer. Lo mejor es evitar también los sprays.
     

  • "Despejar el campo". No sirve de nada que toda la clase esté encima intentando ver qué ha pasado. Esto tiene que ver con lo dicho en el punto anterior.
     

  • Si en una luxación, la articulación sigue desencajada, no comprimir. No intentar moverla. Inmovilizar lo mejor posible en la posición en que haya quedado. Si se produce en la muñeca o la rodilla, mantenerlas elevadas.
     

  • En una fractura, no cargar la más mínima presión. Si hay una deformación evidente, no aplicar vendajes en esa zona: inmovilizar el miembro por otra parte.
     

  • En las fracturas abiertas, sujetar un apósito sin hacer presión sobre la herida, inmovilizar y llevar al hospital. Mantener la zona herida lo más elevada posible (siempre a una altura mayor que la del corazón).
     

  • Algo bueno que tiene el Dojo: siempre será fácil encontrar algo con que entablillar (bastones, tonfas...) y con que sujetar (todo el mundo tiene un cinturón que sirve para atar). No poner inconvenientes ni ser mezquinos: si tu cinturón queda irrecuperable o se pierde en el hospital, un trozo de tela siempre vale menos que un compañero.
     

  • La mejor forma de inmovilizar una pierna fracturada, es atarla a la pierna sana por varios puntos.
     

  • Lo más grave: espalda y cuello. Dejar a la persona donde esté, y abrigarla (hay muchas toallas en el vestuario para echárselas por encima). No mover en absoluto al accidentado. Llamar a una ambulancia.
     

  • Fracturas por astillamiento: Normalmente se produce una grieta a lo largo del hueso, sin que éste llegue a romperse. Aunque el miembro se vea entero y la persona pueda moverlo, el dolor es intenso. No se debe tratar con ligereza. Es mejor que el médico diga que se trata de una falsa alarma, en lugar de que uno o dos días después el hueso acabe de romperse.

En cuanto a la convalecencia:

Tener mucha paciencia. El periodo de convalecencia es relativamente corto en las luxaciones, para reanudar una actividad normal-sedentaria. Pero para volver al gimnasio es otro tema... No se debe volver a entrenar hasta completar la rehabilitación, de lo contrario se producen recaídas. Una articulación dislocada es un punto débil, y el primer lugar donde se producirá otra luxación.
Si se convierte en un problema crónico, los ligamentos se deforman y basta un movimiento rápido para que se vuelva a dislocar. Conozco a gente que ha tenido que abandonar la práctica de las artes marciales por este motivo, de modo que, una vez más, paciencia y seguir al pié de la letra los consejos del médico. Es útil indicarle que practicas un arte marcial, para que lo tenga en cuenta en la rehabilitación (fechas de "baja", ejercicios a realizar...).
Un consejo "no médico": Si por desgracia tienes ya un problema de luxaciones crónicas, pero no quieres abandonar la práctica de artes marciales, no desesperes. Siempre te quedará el Tai Chi; incluso puede ayudar a tu recuperación.
Con las fracturas, de la necesidad se hace virtud: no se puede ir al Dojo con escayola. Después, durante una larga temporada, se puede entrenar pero está contraindicado practicar bloqueos o cualquier técnica que incida directamente sobre la zona fracturada.

Prevención:

En principio no hay prevención que valga. Por definición, se trata de accidentes. De modo que casi todo lo que sigue son simplemente consejos generales para no accidentarse en el Dojo:

  • Los bloqueos de antebrazo han de practicarse con suavidad al principio, incrementando la dureza del contacto progresivamente, para lograr un endurecimiento gradual.
     

  • Las técnicas "de luxaciones" no se llaman así por capricho. El objetivo en un combate real es causar una dislocación al adversario, de modo que han de practicarse con prudencia y teniendo cuidado de que la técnica sea correcta. Hay que hacer ejercicios para aumentar la flexibilidad de las articulaciones y la resistencia de los ligamentos.
     

  • Cuidado con las patadas al cuerpo: si se golpea el codo del contrario, se puede conseguir: una fractura en la espinilla (el atacante), una dislocación del codo (el defensor), o ambas cosas. Y probablemente ambos se lo merecerán (uno por atacar descuidadamente, y otro por defenderse mal). Insisto en que ser "técnicamente correcto" evita accidentes.
     

  • La mejor forma de mantener el cuello y la espalda a salvo es aprender a caer.
     

  • Las fracturas por fatiga se previenen evitando sobrecargas. Poniendo un ejemplo, una muchacha de 40 Kg. de peso puede voltear sobre su espalda a un hombre de 90 Kg., pero existe una técnica correcta para hacerlo. No tiene sentido que intente levantarlo a base de fuerza bruta, porque no es ni grande ni fuerte. Este tipo de actividad causa muchas fracturas por sobrecarga, de modo que volvemos a lo ya dicho: Técnica correcta ante todo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contracturas:


Se trata de la contracción involuntaria de un músculo.
Sus características son: 

  • Se producen de forma espontánea e inconsciente.

  • La contracción es permanente. El músculo no se relaja y queda contraído.

  • A diferencia de la contracción voluntaria del músculo, es dolorosa.

En general no se trata de una lesión grave, pero es francamente molesta, y cuando se produce impide entrenar durante varios días.

Síntomas:

Además del dolor persistente en el músculo, al tacto se le nota endurecido y tenso. El dolor no es agudo, pero es constante. A veces al cambiar de posición se calma ligeramente, pero nunca desaparece del todo. Según el músculo concreto donde se produzca, puede haber dificultades para moverse con naturalidad.

Causas:

Por regla general, sobreesfuerzo del músculo o agotamiento por un ejercicio intenso sin suficiente tiempo de recuperación (por ejemplo, entrenar varias horas, intensamente y a diario: los músculos no tienen tiempo de recuperarse del esfuerzo, y cualquier sobrecarga provoca la contractura).
El lugar donde se sufren más frecuentemente es en los músculos de la espalda.
Es raro (aunque no imposible) que se den en otros lugares.

Primeros auxilios:

El objetivo principal es relajar el músculo:

  • Aplicar calor en el músculo afectado. Si no se dispone de una fuente de calor, otra persona (o uno mismo, si es capaz de alcanzar el músculo afectado) puede aplicar calor frotándose enérgicamente las manos y, a continuación, apretando ligeramente las palmas sobre el músculo.
     

  • Hacer estiramientos suaves, sin forzar ni rebotar.
     

  • Masajear la región muscular lesionada. Puede hacerse "en seco" con cuidado, pero lo ideal es tener en el botiquín algo de aceite para masajes, o incluso una pomada calmante (es una ayuda extra).

Prevención:

  • No sobre esforzarse: respetar el periodo de descanso necesario entre dos sesiones de entrenamiento.
     

  • Evitar los incrementos bruscos de intensidad en ejercicios que requieran fuerza muscular. Nada de tonterías si se levantan pesas.
     

  • Calentar adecuadamente antes de entrenar.
     

  • Si se producen contracturas crónicas, es señal de que tras sufrir una, no se ha dejado un periodo de rehabilitación suficiente. En principio no se debería levantar peso en varios días, después de sufrir una contractura.
     

  • Es muy conveniente, en especial si se producen en la espalda, acudir a la consulta de un masajista para unas cuantas sesiones. Posteriormente, seguir recibiendo (o dándose uno mismo) masajes con regularidad. Con esto se evitan las recaídas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Agujetas:

Causas:

Al ejercitar un músculo por encima del nivel de esfuerzo al que está acostumbrado, o al volver al gimnasio tras un periodo sin ejercitarse (por ejemplo tras unas vacaciones), los músculos producen ácido láctico como producto de deshecho. Al enfriarse el músculo tras el entrenamiento, este líquido se solidifica mezclado entre los haces de fibras musculares (toma la forma de agujas pequeñas, y de ahí el nombre de agujetas).
El resultado es doloroso, cuando se vuelve a mover el músculo (normalmente a las 12 o 24 horas después del entrenamiento). En casos especialmente graves se pueden producir micro desgarros musculares.

Síntomas:

Dolores musculares y dificultades para realizar recorridos completos del movimiento de alguna articulación (por ejemplo, si se producen en los bíceps, a veces es imposible estirar el brazo completamente). Si se producen microdesgarros, el dolor puede ser intenso (tipo "pinchazo").

Primeros auxilios:

Si no se hace nada al respecto, desparecen alrededor de una semana después. Si las molestias son soportables, reanudar el entrenamiento ayuda, ya que se vuelven a fundir los cristales de ácido láctico. Sin embargo, la nueva sesión de ejercicio ha de ser de intensidad moderada, para evitar que al día siguiente sean peores aún.
Los masajes suaves y los baños en agua caliente son de bastante ayuda. Si el dolor es muy intenso es mejor tomar algún calmante-analgésico.

Prevención:

Si no estás en forma, evitar que las primeras sesiones de entrenamiento sean muy intensas. En general, evitar los aumentos bruscos de intensidad del ejercicio, estés en forma o no.
A diferencia de otras lesiones, el calentamiento no tiene efecto de cara a evitarlas o disminuirlas. Hay personas tan en baja forma que solo el calentamiento ya les producirá agujetas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conmoción Cerebral


Causas:

Una forma de explicarlo sin tecnicismos médicos, es que el cerebro se encuentra dentro del cráneo "flotando" en un líquido que llena el espacio entre cerebro y hueso. A consecuencia de un impacto directo en la cabeza, ya sea al recibir un golpe o por una caída, el cerebro golpea contra las paredes del cráneo. Según la intensidad del golpe se puede incluso perder el conocimiento.

Síntomas:

Hay diversos grados de traumatismo craneoencefálico (es el nombre técnico de la conmoción). El más frecuente es el leve, aunque pueden ser de diversa gravedad.

Conmoción leve:

  • Ligera pérdida del conocimiento, que no suele ser mayor de un minuto. En algunos casos es tan breve que el lesionado no parece haber quedado inconsciente en ningún momento.

  • Palidez.

  • Pérdida de equilibrio.

  • Dolor de cabeza.

  • Embotamiento sensorial ("atontamiento"). Durante unos instantes puede no reconocer a la gente ni saber dónde está.

  • Descoordinación motriz.

  • En ocasiones, nauseas.

Casos graves:

Sin entrar en detalles, ya que es el médico el que ha de evaluar el alcance del traumatismo, pueden sufrirse problemas neurológicos, parálisis de los miembros, amnesia, problemas de visión, alteración del pulso y la tensión, y problemas con la respiración.

Primeros auxilios:

Si el lesionado queda inconsciente, comprobar que no tiene obstáculos para respirar. Hay que acostarle, con la cabeza ligeramente elevada (mejor apoyada en un cojín o un bulto de ropa o toalla). Ir al hospital lo antes posible.
Incluso en los casos leves, donde el lesionado puede moverse por su propio pié, conviene hacer una visita al médico, para que haga un reconocimiento y poder detectar si existe algún problema que al principio podría pasar desapercibido (lo de quedarse inconsciente, y unos minutos después levantarse fresco como una rosa y dispuesto a pelear contra varios enemigos, solo pasa en las películas: lo real es que el cerebro ha recibido un golpe, y hay que tener cuidado).
Después de tratar la conmoción, hay que comprobar que no existen otras lesiones (de cualquier otro tipo), que en el momento se han pasado por alto. También hay que dejar pasar unos días antes de reanudar el entrenamiento, hasta que el lesionado esté seguro de que se encuentra en buen estado físico y mental.
Algunas consecuencias de la conmoción pueden quedar ocultas y no aparecer hasta días después, al reanudar el entrenamiento. Hay que recomenzar con suavidad y vigilando cómo responde el organismo durante los primeros días.

Prevención:

Si se entrena con sentido común no debería de producirse este tipo de accidente. Se supone que en la práctica cotidiana no se practica contacto pleno. Muchas artes marciales de competición prohíben expresamente dar golpes en la cabeza (karate) o utilizan cascos (tae kwon do). Sin embargo, si practicas competición, es un riesgo que corres. Por supuesto, en los deportes de contacto pleno (boxeo, full contact) los golpes en la cabeza están garantizados, pero ya hay médicos preparados. En estas páginas solo hablamos de accidentes en el entrenamiento normal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Problemas en los Tendones:

(Tendinitis - Desgarros de Tendón)

 


Causas:

Los tendones son los tejidos que unen el músculo al hueso. La inflamación de un tendón es la tendinitis, mientras que lo llamado desgarro es la rotura del tendón. Cuando se inflama el tendón y la vaina que lo recubre y protege, se habla de tendovaginitis. Siempre se trata de una lesión grave.
El origen de todos estos problemas suele reducirse a haber forzado en exceso un tendón tras un calentamiento insuficiente o inadecuado. Como caso especial, el tendón de Aquiles sufre especialmente ante golpes o torceduras del tobillo.

Síntomas:

Tanto en la tendinitis como en la rotura de tendón, se nota un dolor fuerte al tocar o mover la zona (en el caso de rotura es particularmente agudo). Si es tendinitis se nota una ligera inflamación, que se convierte en una hinchazón muy rápida y más llamativa cuando se trata de desgarro. De hecho la única forma de distinguir ambas lesiones es la intensidad del dolor (fuerte y persistente en la tendinitis, agudo en el desgarro), y que si es tendinitis, el lesionado puede mover por si mismo la zona lesionada, aunque le duela (si es rotura no puede moverla). No aparecen hematomas, salvo que haya sido a consecuencia de un golpe que haya roto, además, algún vaso sanguíneo.
Si es el tendón de Aquiles el afectado, aparece una cojera inmediata y es imposible ponerse de puntillas.

Primeros auxilios:

Para ambas lesiones: tratar de no hacer movimientos que afecten a la zona lesionada.
En la tendinitis, aplicar frío en el momento de producirse, y cuando el dolor haya disminuido, aplicar calor en la zona. Se ha de acudir al médico para que evalúe la lesión y recete analgésicos y antiinflamatorios. En ocasiones especialmente graves es necesario pasar por el quirófano, por ello la visita al médico es imprescindible y no hay que automedicarse, ni aunque no se trate de la primera vez que ocurre y aún nos queden medicinas "de la vez anterior".
Hay que seguir al pié de la letra las instrucciones del médico. Si se agrava o se producen complicaciones, el periodo de recuperación será extremadamente largo (en ciertos casos puede obligar a abandonar el deporte).
En el caso de desgarro de tendón, ha de aplicarse frío y un vendaje compresivo no muy apretado. La zona lesionada debe mantenerse elevada, y se ha de ir al hospital sin perder un momento. Cuanto más se tarde en tratar, más larga y difícil será la recuperación.

Prevención:

Parece una tontería, pero lo único que evita que se produzca esta lesión tan grave es calentar adecuadamente. Ni más, ni menos.
En ocasiones se puede producir tendinitis a consecuencia de una mala postura mientras se ejecuta una técnica. Sin embargo, esto es algo que no debería ocurrir, ya que por regla general, lo primero que se ha de aprender en el Dojo es a mantener una postura adecuada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Calambres:


Creo que no es necesario dar demasiadas explicaciones... El que no haya sufrido un calambre en alguna ocasión, verdaderamente es un caso único. Técnicamente, un calambre es un espasmo muscular involuntario (habitualmente una contracción).
A diferencia de las contracturas, el calambre es ocasional, no permanente.
Normalmente no tiene ninguna gravedad, aunque puede ser muy doloroso.
Los gemelos y la cara trasera del muslo son las zonas más susceptibles de sufrir calambre.

Síntomas:

Dolor muy intenso y localizado en un músculo concreto.
Habitualmente la tensión muscular es perceptible al tacto ("duro como una piedra"), y en muchas ocasiones resulta imposible mover el músculo hasta que el calambre no remite.

Causas:

Suele producirse cuando se produce alguna de estas condiciones, normalmente más de una a la vez:

  • Sobreesfuerzo del músculo.
     

  • Ejercicio muy intenso y prolongado. El calambre se produce cuando el músculo empieza a llenarse de toxinas y deshechos, y comienza a quemar oxígeno con dificultades.
     

  • Perdida de sales minerales (principal causa de los calambres que ocurren tras entrenar durante un rato largo).
     

  • En ciertos casos, si hay problemas circulatorios o de irrigación del músculo, ya sea por lesión, por mantener mucho tiempo una postura que corte la circulación en algún punto, u otras causas fisiológicas.

Primeros auxilios:

  • Interrumpir la actividad. Normalmente, el propio calambre obliga a detenerse.
     

  • Masajear el músculo. Se suele notar un cierto alivio al apretarle con fuerza.
     

  • Tratar de estirar el músculo, ayudándose con las manos si es preciso (moviendo la articulación más próxima). Relajarlo un instante, y seguir tratando de estirar.
     

  • Cuando el calambre remite, ponerse en movimiento con suavidad, de forma que el músculo trabaje. Si nos inmovilizamos se puede repetir.
     

  • Refrescar con agua fría suele ayudar.

Prevención:

A veces son difíciles de evitar, en especial los que se producen tras un tiempo de entrenamiento, por acumulación de toxinas. En general un calentamiento correcto sirve para que no se produzcan. También es conveniente tener cuidado con las posturas. Algunos calambres en las pantorrillas se producen tras estar un rato en posición arrodillada, en el periodo de concentración ("mokuso") al principio y al final de las clases, que se practica en algunos estilos (esto ocurre especialmente cuando la persona no está acostumbrada a sentarse sobre los talones).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Heridas:

Causas:

Son lesiones por rotura de la piel. Hay tres causas principales: por golpes (p.e. una ceja partida por un puñetazo), por incisiones o cortes (en aquellos estilos donde se usan armas), y por abrasión (nudillos despellejados al golpear un saco, roce violento con la tela del traje o contra el suelo...).
El nivel de gravedad es muy variable, desde la nula gravedad de unos nudillos "pelados" (a lo sumo es una molestia) al extremadamente grave de un corte profundo con hemorragia abundante que puede causar un sable.

Síntomas:

Aparte de la evidencia de la herida, el dolor suele ser importante (en caso de rozaduras es similar al de una quemadura). Es casi seguro que habrá hemorragia, y si la herida es profunda se ve la separación de los bordes de la misma.

Primeros auxilios:

Debe limpiarse la herida con una gasa empapada en agua oxigenada (no con algodón, ya que suelta pelillos en la herida). Al perder la protección de la piel se puede infectar, de modo que después del agua oxigenada hay que limpiar con antisépticos (mercromina, yodo...). Si sangra se deben aplicar compresas con agua oxigenada, y vendar la zona (si la herida es muy pequeña bastarán tiritas). Si la hemorragia es abundante hay que usar vendas elásticas con cierta presión. Los torniquetes están contraindicados (el profesor o alguien del gimnasio debería saber comprimir una vena para disminuir la hemorragia).
Según la gravedad de la herida, los primeros auxilios serán suficientes o, por el contrario, será necesario acudir al hospital para aplicar suturas. En casos de heridas profundas con hemorragia abundante, hay que mantener la zona herida a una altura superior a la del corazón, hasta que se llegue al hospital.
En las heridas por abrasión, cuando se comienza a curar, no se deben arrancar las costras. Si se arrancan es posible que quede cicatriz, y además se retrasa la curación.

Prevención:

En aquellos estilos en los que hay contacto, siempre se deberían de usar protecciones. Lo mismo al entrenar con saco o punching-ball o accesorios similares.
Si se utilizan armas, la única recomendación posible es entrenar con muchísimo cuidado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contusiones:


Causas:

Una contusión es el aplastamiento y rotura de vasos sanguíneos de un músculo, generalmente a un nivel superficial (cercano a la piel). La causa es siempre un golpe violento. La gravedad depende en su mayor parte de dónde se ha recibido el golpe.
No hay que confundir contusión con hematoma. Este último es el síntoma visible, la coloración morada de la piel a causa del derrame de sangre interno, y puede ser causado por una contusión o por una lesión de otro tipo (una fractura y luxación, un desgarro muscular, etc...).

Síntomas:

Se nota tensión en el músculo y en la piel, y el dolor suele ser intenso. A veces se produce hematoma, pero no siempre (depende de la profundidad a la que estén los vasos sanguíneos rotos y del volumen de la hemorragia). En cualquier caso, antes de la aparición de los síntomas, ya te habrás dado cuenta de que has recibido un golpe. 

Primeros auxilios:

Aplicar frío (pero no hielo). A veces es conveniente aplicar un vendaje compresivo, pero no debe mantenerse durante mucho tiempo (unos 20 minutos. Si es necesario, tras ese tiempo se afloja el vendaje y 5 minutos después se vuelve a poner).
Después de lo anterior, aplicar una pomada antiinflamatoria y antidolorosa, si no hay lesión en la piel. También se puede aplicar algún producto en spray (tipo Reflex), pero siempre en el caso de que no haya heridas o abrasiones.
Si la contusión es importante y se produce en una pierna, habrá que mantenerla en alto, a ser posible durante algunas horas.
No se debe dar masaje ni frotar.

Prevención:

Es muy difícil. Resulta imposible predecir cuando se va a recibir un golpe. Únicamente aquellos estilos donde no se practique contacto alguno están relativamente a salvo de contusiones. Pero en otros, aunque no se practique combate libre (como en ciertos estilos tradicionales de Karate), algunas de las técnicas de entrenamiento para endurecer antebrazos y espinillas pueden provocar contusiones ligeras.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Lesiones en la Cara:

(Ojos - Nariz - Dientes - Labios - Mandíbula)

 


La cara es el punto más sensible y vulnerable en el caso de recibir un golpe. Los deportes de contacto pleno son los más susceptibles de acabar con la cara "tocada", pero no son los únicos
(te puedes romper la nariz al caer al suelo de frente, por ejemplo).
En otras páginas se tratan específicamente los tipos de lesiones genéricos: contusiones, heridas, fracturas, etc... de modo que en ésta página solo se hacen unos comentarios adicionales, para el caso de que la lesión se produzca en el rostro.

Ojos:

Si el golpe se recibe cerca del ojo, y es lo bastante fuerte, tendremos un bonito color morado durante unos días. No es más que una contusión y no tiene más complicaciones. Pero si el golpe se recibe en el ojo, siempre hay que considerarlo grave. Aunque sea un tópico, son dos ojos para toda la vida.
Si el lesionado se queja de dolor en el ojo, en la cuenca ocular, o incluso nota problemas de visión, hay que actuar de inmediato: Deben taparse (con una venda) ambos ojos, ya que se mueven sincronizadamente y el ojo sano obliga a moverse al otro, aunque esté tapado. A continuación: al hospital. No debe perderse tiempo intentando evaluar la posible gravedad... eso ya lo hará el médico.

Nariz:

Si el golpe recibido hace sangrar la nariz: agua oxigenada empapando un algodón, se mete el algodón en los agujeros de la nariz, se inclina la cabeza hacia atrás, y se espera a que cese la hemorragia (esto debería saberlo todo el mundo).
Si se nota fractura del cartílago de la nariz (a veces hay deformación claramente visible), no debe intentar corregirse. Aplicar frío para evitar que se hinche en exceso (teniendo cuidado de no presionar) y al hospital. En este caso el que sangre la nariz es secundario, y no importa manchar el traje: hay un problema más grave del que preocuparse. El lesionado no debe intentar respirar por la nariz, para eso está la boca en esta situación. Si el lesionado queda inconsciente a consecuencia del golpe, hay que asegurarse de que respira sin dificultad, mantenerle la boca abierta y sujetarle la lengua si es preciso. Si alguien ha hecho un curso de primeros auxilios debería de ser capaz de manejar el tema "respiración" sin problemas.

Dientes:

Si el golpe es fuerte y se nota que un diente se mueve, hay que evitar tocarlo (ni con la punta de la lengua). La situación en principio no es muy urgente, pero debe acudirse a un dentista lo antes posible. Entretanto no hay mucho que se pueda hacer, salvo tener cuidado de no morder con ese diente.
En caso de golpes tan "excelentes" que uno o más dientes salen rodando por el suelo, que no cunda el pánico. Hoy día se pueden reimplantar. El lesionado ha de "morder" una gasa o algodón empapado en agua oxigenada, y los dientes se han de guardar en hielo lo más deprisa posible. Lesionado y "piezas sueltas" del mismo han de ir al hospital, y si se actúa a tiempo es posible que se pueda recuperar la dentadura.

Labios:

Salvo que se rompan por el golpe o contra los dientes, en cuyo caso hay que ir al hospital para poner las suturas oportunas, la situación no presenta mayores problemas. Contener la hemorragia (gasas con agua oxigenada), y disfrutar unos días contemplando en el espejo unos hermosos morritos.

Mandíbula:

Si se rompe, es bastante grave. Posiblemente sufrirán también algunas piezas dentales. Aparte de ir al hospital, poco se puede hacer. La forma de inmovilizarla es con un vendaje alrededor de la cabeza, con algunas vueltas en vertical (desde debajo de la mandíbula a la parte superior de la cabeza) y otras en horizontal (desde la barbilla hasta la nuca). Si el lesionado queda inconsciente hay que asegurarse de que respira sin dificultad.
Si se desencaja la mandíbula, no es tan grave, pero es tremendamente incómodo para el lesionado. Si se vuelve a colocar en su sitio por sí misma, no es necesario hacer nada más (quizá algún tomar algún calmante si duele mucho). En caso de que no vuelva a su posición, no debe intentar colocarla alguien inexperto (lo que sale en las películas de que un puñetazo en el mentón la encaja de nuevo, es muy cinematográfico pero poco real). Si el profesor domina la técnica de primeros auxilios, posiblemente sepa colocarla sin dificultades. En caso contrario, ir al hospital

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Botiquín del Dojo:


Contenido:

Aunque lo deseable es no tener que utilizarlo nunca, sería muy inoportuno que, en el caso de que fuese necesario, no hubiese a mano un mínimo de material de primeros auxilios. Por otra parte, el contenido es ligeramente diferente del que ha de contener un botiquín "normal". Por ejemplo, un alter-bite o producto similar para las picaduras de insectos es algo bastante inútil (se supone que no habrá bichos en el Dojo), al igual que unas pastillas contra el estreñimiento. Por otro lado ha de contener algunas cosas que serán poco corrientes en un botiquín casero.
La idea es que sea completo y adecuado a las situaciones más probables en las que se deba utilizar. Como sugerencia adicional, debería de ser portátil (un maletín o similar) en lugar de estar clavado en la pared de recepción. Me parece más conveniente poder llevar el botiquín hasta el accidentado, que tener que hacerlo al revés.

Contenidos imprescindibles:

En principio, esto es todo lo que se necesita. Después de ello, y según la gravedad, a casa o al hospital. 

  • Antiinflamatorio/analgésico en spray (tipo Reflex o similar) para aquellas lesiones donde no se puede tocar.

  • Pomada antiinflamatoria/analgésica (es más efectiva que el spray, si la lesión permite que se toque).

  • Agua oxigenada para limpiar y desinfectar (y no alcohol, que es abrasivo).

  • Mercromina o yodo (para abrasiones y heridas).

  • Vendas elásticas.

  • Gasas, para limpiar y hacer apósitos (nunca se debe utilizar algodón para limpiar o tapar heridas. Suelta "pelillos" dentro de la herida).

  • Alcohol, que se usará solamente para friegas (calambres, masajes que necesiten calor...), y no para heridas.

  • Esparadrapo.

  • Tijeras (queda mal cortar el esparadrapo o las vendas a mordiscos, y es poco higiénico).

  • Analgésicos (conviene tener más de un tipo, y asegurarse de que el accidentado puede tomarlo sin problemas ni efectos secundarios).

Contenidos recomendables:

  • Aceite de masaje (para calambres extremadamente fuertes. Se puede sustituir por la pomada analgésica o por alcohol).

  • Vendas no elásticas (no usar para comprimir lesiones, solo para sujetar -por ejemplo un cabestrillo-. Se pueden sustituir por los cinturones).

  • Algodón (útil para narices sangrando, pero en general, para otras cosas es mejor usar gasas).

  • Tiritas (se pueden sustituir por una gasa sujeta con esparadrapo, aunque una tirita es más cómoda de usar).

  • Una manta pequeña (algunas lesiones requieren que el accidentado se abrigue. Se puede sustituir por toallas).

  • Tablillas (es de esperar que nadie se rompa un hueso, pero... Algunas armas de kobudo -en especial los bastones cortos- son buenos para entablillar. Sin embargo son más manejables unas tablillas hechas ex-profeso. Si en el Dojo no hay nada que pueda sustituirlas, entonces pasarían a ser parte de la lista de lo imprescindible).

Otros temas relacionados:

Además de los contenidos del botiquín, se deberían tener controlados estos puntos:

  • Suministro de hielo. Ya que en el gimnasio puede ser difícil de guardar, conviene estar en buenas relaciones con algún bar próximo, que esté abierto en las horas de entrenamiento, y donde se tenga la suficiente confianza y te conozcan como para entrar corriendo y pedir hielo (y que te lo den sin perder el tiempo ni hacer preguntas).
     

  • Siempre debería de haber algún coche disponible (profesor, recepcionista... alguien que esté siempre), por si acaso hay que ir al hospital. A veces no es posible conseguir un taxi...
     

  • Por supuesto, alguien debe de saber el camino más directo al hospital de urgencias más cercano.
     

  • Por si no se puede trasladar al accidentado, hay que tener bien accesible el teléfono de un servicio de ambulancias, o del mismo hospital.
     

  • Creo que sobra decirlo, pero el gimnasio debe de tener seguro médico, estar afiliado a alguna federación, y todos los alumnos federados y cubiertos por el seguro.
     

  • Como mínimo el profesor (y mejor si alguna persona más) ha de tener un conocimiento mínimo de primeros auxilios y estar familiarizado con el uso de todos los contenidos del botiquín. Sobre este punto se trata más en la sección de consejos a los profesores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Prevención de lesiones - consejos generales:


El contenido de esta sección se puede resumir así:

  • hacer un calentamiento adecuado,

  • ejecutar las técnicas correctamente, y

  • entrenar con precaución.

Con esto ya está todo dicho. Sin embargo no estará de más explicar un poco cada punto.

Calentamiento:

La mayoría de las lesiones se producen por no haber realizado un calentamiento adecuado. La falta de calentamiento puede ser causa directa de la lesión (desgarros, luxaciones, esguinces, calambres... todo ello al trabajar "en frío"), o indirecta (recibir un golpe porque con el cuerpo "en frío" no se ha sido capaz de esquivarlo lo bastante rápido...). Realmente, creo que este punto no necesita más aclaraciones.

Técnica adecuada:

Como ya digo en algún otro lugar de estas páginas, solo hay dos formas de ejecutar una técnica: la correcta y la mala. Con la mala, en el mejor de los casos no aprenderás a hacer bien las cosas; en el peor, puedes acabar en el hospital. Creo que una breve lista de ejemplos dejará este punto lo bastante claro:

  • Romperse un dedo o dislocarse la muñeca al dar un puñetazo con la mano mal cerrada.

  • Dislocarse la cadera al dar una patada circular con mucha fuerza y muy mala posición.

  • Fracturar el codo de un compañero al hacerle una llave, sin saber en que instante se debe dejar de presionar.

  • Romperse el cuello o desencajarse un hombro, al tirarse de mala forma y con mucho impulso al suelo, sin haber aprendido la técnica para rodar correctamente.

  • Conseguir un esguince de tobillo al dar una patada, al no asentar bien el pié en el suelo.

  • Fracturarse una vértebra al intentar voltear sobre la espalda a un compañero más pesado, intentando levantarle a base de fuerza bruta y estando uno mismo desquilibrado.

Precauciones:

Entrenar con precaución no significa estar siempre encogido por miedo a que te hagan daño (si es el caso, mejor cambia de deporte, ya que estamos hablando de deportes de combate). Preocuparse de hacer el calentamiento adecuado o de aprender correctamente las técnicas ya es entrenar con precaución. Se pueden añadir algunas cosas más: 

  • En deportes de contacto pleno, no se debe hacer combate sin usar protecciones.
     

  • Si usas saco, punching-ball o accesorios similares, no es conveniente golpear con la mano desnuda. Como mínimo es aconsejable vendarse los nudillos y las muñecas, o usar unos guantes para saco.
     

  • Hay que adaptar las técnicas al cuerpo, y no al revés. Esto significa que el cuerpo mejora sus condiciones y capacidades gradualmente, a través del entrenamiento. Si nunca has dado una patada circular, la mejor forma de lograr un desgarro en el muslo es intentar patear la cabeza del contrario: lo correcto es lanzar la patada a la altura de la cintura para golpear el cuerpo (adaptar la técnica a la capacidad del cuerpo), y entrenar elasticidad. Con tiempo y paciencia llegará la patada a la altura de la cabeza.
     

  • El progreso ha de ser gradual: una técnica lleva a la siguiente. Por ejemplo, primero se aprende a rodar, y después se practica lanzar al contrario al suelo. Primero se endurecen las manos y después se practican rompimientos.
    Y así sucesivamente...
     

  • También el profesor tiene responsabilidad en esto: No soy muy partidario de poner a practicar combate libre y sin protecciones a dos novatos. Posiblemente se harán daño (mala técnica, aún no saben controlar bien los golpes, etc...) Opino que es mejor juntar a uno experto con un novato, para que el más experto pueda controlar y corregir al otro. (Bueno, en realidad opino que a los novatos no se les debería poner a hacer combate libre hasta que no alcancen un nivel mínimo, pero cada profesor tiene su sistema, y no quiero entrar en polémicas ni pretendo decirle a nadie cómo ha de llevar sus clases. Esto son solamente sugerencias).
     

  • Otro factor importante corre a cargo del alumno: Antes de practicar un arte marcial por primera vez, debería investigar un poco y elegir uno que se adapte a sus condiciones físicas y, por qué no, a su carácter. Trabajar en algo que te gusta, te satisface, y está a tono con tus cualidades, también es una forma de prevenir accidentes.
     

  • El trabajo con armas es especialmente delicado. Suponen un elemento ajeno al cuerpo que hay que controlar. Aquí es más importante que en ningún otro caso aprender primero las técnicas correctas. No hay nada más ridículo que coger por primera vez un nunchaku, intentar emular a Bruce Lee, y partirse una rodilla. Más aún si tratamos con "cosas" afiladas (Kama, Kusarikama, Katanas...). Más vale aprender bien con réplicas en madera, antes de desenfundar por primera vez...