GICHIN FUNAKOSHI
(1868-1957)
SI
HAY ALGÚN HOMBRE al que se le pudiere dar crédito de haber colocado a Karate en
la posición que actualmente tiene en las islas principales de Japón, ese es
Gichin Funakoshi. Este meijin (maestro) nacido en Shuri, Okinawa, y no
fue reconocido como precursor del karate en Japón propiamente tal, hasta que
tenía 53 años de edad.
La historia del
maestro es similar a la de muchos otros grandes del karate. Nació débil,
enfermizo y en muy pobre estado de salud, sus padres lo llevaron a Itosu y Azato
(este último, se dice, fue el "culpable" del alto desarrollo de Funakoshi) para
que entrenase en karate. Entre su doctor, Tokashiki, quien le prescribió ciertas
hierbas que le darían fuerzas, y el buen entrenamiento dado por los maestros
Itosu y Azato, Funakoshi floreció. Se transformó en un buen alumno, con Arakaki
y Matsumura, como sus otros maestros, que hicieron grandes contribuciones en el
desarrollo de su conocimiento y en crear su mente altamente disciplinada.
Nació
en Shuri (Okinawa), Comenzó la practica del Okinawa-Te en 1879, por entonces se
practicaban en Okinawa tres métodos de lucha, que recibían el nombre de las tres
ciudades donde se practicaban, Shuri-Te, Naha-Te y Tomari-te. En 1888 consigue
un empleo como maestro de escuela, en su ciudad natal. En 1902, el Comisionado
de las Escuelas de la Prefectura de Kagoshima, Shintaro Ogawa, visitó la isla,
con motivo de esta visita se le ofrece una demostración del Okinawa-te. En 1906
Funakoshi participa en la primera demostración pública del Okinawa-te, ante
representantes oficiales de la Administración y altos cargos de la Marina
Imperial Japonesa. En 1914 fue un año importante para Funakoshi, él y otros
maestros iniciaron una gira de dos años, dando mas de cien demostraciones del
Okinawa-te. Con el éxito de esta larga gira, decide dar a conocer este arte por
todo Japón, y en 1916 realiza una demostración en el Budoku-Ten de Kyoto, con
tal éxito que le piden que se quede allí para enseñar Karate. En el año 1921
realizó una importante demostración ante el que sería el Emperador del Japón:
Hiro Hito. Al año siguiente se organizó en Tokio un Festival de Educación
Física, al que invitaron a Funakoshi a dar una demostración de karate. En aquel
año Funakoshi publica su primer libro: Ryu Kyu Kenpo Karate (en aquel tiempo la
palabra "Karate" significaba "mano China"). Funakoshi cosechaba éxito tras
éxito, lo que le llevó a quedarse a vivir en Tokio, ganándose la vida como
podía, al tiempo que daba clases de Karate en la Universidad de Keio. En 1926
otra Universidad de Tokio, esta vez la de Ichiko, le pide que de clases, creando
así su 2º club de Karate. Poco a poco el karate se va conociendo mas y más y a
estas dos Universidades se le suman otras como la de Waseda, Takushoku y Shodai,
cada una de ellas con su respectivo club de Karate. En los años 30 Funakoshi
daba clases de Karate en unas 12 Universidades de Japón. En 1933 cambió el
ideograma "Kara" que significaba: China, por otro que significaba "vacío",
pasando a llamarse "el camino de la mano vacía" (KARATE-DO). En aquellos años
Japón vivía una euforia Nacionalista, y todo lo extranjero era mal visto,
Funakoshi cambió los nombres de los katas que enseñaba, por otros nombres en
Japonés, por ejemplo el kata Naifanchi en Chino lo denominó Tekki (montando a
caballo).En aquel tiempo Funakoshi solo enseñaba 15 katas, los 5 Heian, los 3
Tekki, Bassai-dai, Kanku-dai, Enpi, Jion, Jitte, Hangetsu y Gankaku. En 1935
publica su segundo libro: Karate do Kyohan. Un año mas tarde, en 1936 abre en el
barrio de Mijuroko en Tokio, su propio dojo llamándolo SHOTOKAN (la casa de
Shoto). En este mismo año, una Asamblea de maestros de Okinawa, reunidos en Naha,
deciden aprobar oficialmente la nueva denominación de KARATE-DO. En 1945 muere
su hijo Yoshitaka, y tiene que viajar a Okinawa para enterrarlo, en su ausencia
es bombardeado Tokio y resulta destruido su dojo Shotokan. Dos años mas tarde lo
reconstruyó de nuevo. En 1949 Isao Obata, Nishiyama y otros, fundan la Japan
Karate Asociatión, nombrando a Funakoshi como instructor jefe. Un año antes de
su muerte, con 88 años publica su último libro "Karate Do, Mi Camino". Al año
siguiente el 26 de Abril de 1957, con 89 años, muere en Tokio .
Cuando
finalmente llegó a Japón desde Okinawa en 1922, se quedó entre su propia gente
en el dormitorio prefectural de estudiantes en Suidobata, Tokyo. Vivió en una
pequeña pieza cerca de la entrada y limpiaba los dormitorios mientras los
estudiantes estaban en clases. En la noche les enseñaba karate.
Después de
algún tiempo había ahorrado suficiente dinero como para abrir su primera escuela
en Meishojuku. Posteriormente abrió su Shotokan en Mejiro, desde ahí partieron
un gran número de notables estudiantes, tales como Obata de Keio, Egami de
Waseda, Hironishi de Chuo, Noguchi de Waseda, Ohtsuka, Nakayama y Yoshida de
Takudai. Se sabe que en sus viajes alrededor de Japón siempre llevó a Takeshi
Shimoda, Yoshitaka (su hijo), Egami y Ohtsuka. Sus principales instructores en
los treinta y cuarentas fueron Shimoda y Yoshitaka (o Gigo) Funakoshi. Shimoda
era aparentemente un experto de la escuela Nen-ryu de Kendo y estudiante de
Ninjutsu. Desgraciadamente murió muy joven, en 1934, luego de una gira de
exhibición por Japón. Fue reemplazado por Gigo Funakoshi, un hombre de excelente
carácter, altamente calificado técnicamente. Según Shigeru Egami, no había nadie
mejor calificado para instruir. Por su juventud y su muy fuerte entrenamiento (a
veces brutal) se gestaron conflictos de jerarquía con Ohtsuka, el alumno de más
edad. Algunos dicen que no pudo soportar los entrenamientos, lo cierto es que se
retiró para formar su propio estilo, cuyo nombre alude aparentemente al
conflicto que lo separó de los Funakoshi, Wado-ryu, el estilo de la Armonía.
Gigo también murió joven, en 1945, a los 39 años de edad, pero no sin dejar un
legado claro y duradero en el Karate-do.
Las artes
marciales entre los 20's y los 40's tuvieron un auge explosivo en Japón. Durante
ese periodo los ultranacionalistas tenían mucha fuerza y despreciaban cualquier
cosa que no fuese japonés puro. Esto incluyó al karate okinawense, al que
llamaban un arte pagano y salvaje.
Funakoshi
superó ese prejuicio y finalmente recibió reconocimiento formal del karate como
un arte marcial japonés en 1941.
Muchos clubes
de karate florecieron en Japón. En 1924, se estableció el Club de Karate-do de
la Universidad de Keio. También organizó clubes de karate en las Universidades
de Chuo, Tokyo (1929), Hosei, ente otros. También un club en Shichi-Tokudo, una
guarnición en los terrenos del palacio.
Funakoshi
visitaba el Shichi-Tokudo cada dos días para enseñar y siempre era acompañado
por Ohtsuka. Un día, cuando Ohtsuka estaba enseñando en la Shichi-Tokudo, un
estudiante, Kogura, de la Universidad de Keio, quien tenía un grado sandan
(tercer dan, cinturón negro) en kendo (esgrima japonés) y también un cinturón
negro en Karate, tomó una espada y se enfrentó a Ohtsuka. Todos los otros
estudiantes observaron para ver qué sucedería. Pensaban que nadie le podía hacer
frente al shinken (la espada desnuda) en manos de un experto en kendo.
Ohtsuka
calmadamente observó a Kogura y en el momento que realizó un movimiento con su
espada, Ohtsuka lo barrió del suelo. Ya que esto no había sido ensayado,
verificaba la habilidad de Ohtsuka pero más que nada apoyaba la filosofía del
Maestro Funakoshi que la práctica de Kata era más que suficiente en tiempos de
necesidad y por otro lado corrobora la habilidad de Gichin Funakoshi como un
gran profesor y maestro.
En 1927, tres
hombres, Miki, Bo y Hirayama, decidieron que la práctica de kata no era
suficiente y trataron de introducir jiyu kumite (el combate libre).
Idearon trajes protectores junto con máscaras de kendo en sus encuentros, para
así utilizar el contacto pleno. Funakoshi oyó de estos encuentros y, cuando vio
que no pudo convencerlos de evitar esta práctica, que él consideraba
empequeñecedora del arte de Karate, dejó de ir a Shichi-Tokudo. Ni Funakoshi ni
Ohtsuka aparecieron por ese lugar jamás.
Cuando
Funakoshi llegó a las islas principales de Japón, enseñó 16 kata : 5 Heian
(Pinan), 3 Tekki (Naihanchi), Kanku (Kushanku) sho y Kanku dai, Hangetsu (Seisan),
Bassai (Patsai), Empi (Wansu), Gankaku (Chinto), Jutte y Jion pero transmitió a
lo menos 40 kata a sus alumnos más avanzados y de confianza. Mantenía a sus
alumnos mucho tiempo en las formas básicas antes de dejarlos avanzar a los más
avanzados y complejos. El entrenamiento repetitivo dio resultados; sus alumnos,
generaron el karate más preciso y exacto que se ha enseñado.
Jigoro Kano, el
fundador del Judo moderno, una vez invitó a Funakoshi y un amigo, Makoto Gima, a
hacer una presentación en el Kodokan. Aproximadamente 100 personas observaron la
exhibición. Gima, que había estudiado bajo Yabu Kentsu en su juventud en
Okinawa, realizó el Tekki shodan y Funakoshi realizó el Kanku dai.
Kano sensei
observaba la presentación y le preguntó sobre las técnicas a Funakoshi. Estaba
muy impresionado. Los invitó a una cena tendon (pescado y arroz), durante la
cual cantó y bromeó para tranquilizar a Funakoshi.
A
pesar de su sinceridad en la enseñanza del Karate, Funakoshi tenía sus
detractores. Sus críticos atacaban su insistencia en los kata y lo llamaban
karate "blando" y que desperdiciaba demasiado tiempo. Funakoshi insistía en hito
kata sanen (tres años en un kata). Funakoshi era un hombre humilde. Predicaba y
practicaba una humildad esencial. Predicaba que el karate estaba enraizado en la
verdadera perspectiva de las cosas, llena de vida y de consciencia. Vivió en paz
consigo mismo y con los demás. Cuando se menciona el nombre de Funakoshi, trae a
la mente la parábola de "Un Hombre de Tao (Do) y un Hombre Pequeño". Como
se cuenta, uno de sus estudiantes le preguntó una vez: "Cuál es la diferencia
entre un hombre de Tao y un Hombre Pequeño?" El Sensei replica, " Eso es fácil.
Cuando un hombre pequeño recibe su primer dan, casi no puede esperar partir a
casa y gritar a todo pulmón para contarle a todos que es primer dan. Cuando
recibe su segundo dan, se subirá a los techos y le contará a la gente. Cuando
recibe su tercer dan, saltará dentro de su automóvil y dará vueltas al pueblo
tocando la bocina y contándole a todos sobre su tercer dan."
El Sensei
continúa, "Cuando un hombre de Tao recibe su primer dan, inclinará su cabeza
agradecido. Al recibir su segundo dan , inclinará su cabeza y sus hombros. Al
recibir su tercer dan, se inclinará hasta su cintura y se irá caminando
calladamente a lo largo de alguna pared para que la gente no lo vea y no se den
cuenta de él."
Funakoshi era
un hombre de Tao. Nunca colocó énfasis en competencias, ni en romper marcas ni
en campeonatos. Colocó énfasis en la autoperfección individual. Tenía fe en la
decencia y respeto que nos debemos un ser humano al otro. El fue el Maestro de
Maestros.
+
Los 20 Preceptos de Gichin Funakoshi.
Su funeral
fue realizado el 10 de mayo. Un monumento en su memoria se ubica en la
actualidad en el Monasterio Zen de Engaku-ji en Kamakura; lleva la
inscripción:
"Karate Ni Sente Nashi" (el karateka no hace el primer ataque).

GIGO YOSHITAKA
Aunque murió joven, primavera de 1945,
antes de siquiera haber cumplido los 40 años de edad, Gigo Funakoshi (o
Yoshitaka, dependiendo de como se leen los dos ideogramas que forman su nombre),
el tercer hijo del Maestro Gichin Funakoshi, dejó una trascendental marca en el
Karate-do Moderno.
Donde su padre fue el responsable de
transformar el Karate desde una mera técnica de combate a una vía filosófica
marcial, Yoshitaka fue el encargado de desarrollar, avalado por su padre y
apoyado por otros destacados artistas marciales de la época, una técnica de
karate que separó definitivamente al Karate-do japonés del arte local de
Okinawa, dándole además un sabor completamente distinto y característico.
Yoshitaka comenzó su práctica de
karate formalmente a los doce años de edad, pero ya desde muy pequeño acompañaba
a su padre cuando iba a entrenar con sus maestros Y. Itosu y Y. Azato. En
el libro Karate-do, Mi Camino, el
Maestro Funakoshi cuenta
cómo les hacían observar los kata y luego los maestros le pedían a Gigo y su
hermano que los realizaran.
Aunque no era un hombre grande,
poseía una enorme fuerza física para su tamaño. Llegó a ser un verdadero
fenómeno del arte, alcanzando un nivel técnico y una
maestría extraordinaria. Fue considerado, y sigue siéndolo por muchos, como el
mejor karateka de todos, por lo menos técnica y físicamente, se dice que Shigeru Egami lo
consideraba un genio del arte. Egami nos cuenta además como entrenaba Yoshitaka
con el makiwara, "tomaba
una posición que aparentaba un kibadachi, preparaba su golpe con los
brazos colgando a los costados, sin usar sus caderas en forma exagerada. Eso si,
no había duda sobre el poder de los golpes cuando se abalanzaba con todo su
cuerpo detrás del golpe. Frecuentemente rompía el makiwara en dos. Con
esto como un ejemplo, nos esforzábamos mucho en imitarlo y practicar muy duro
hacia la meta de también romper el makiwara". Existen innumerables
historias sobre las proezas de Yoshitaka, aunque ya hoy en día puede ser difícil
distinguir lo veraz de la leyenda.
Ya a la edad de 7 años se le diagnosticó
una tuberculosis que, según le decían los doctores, no lo dejaría vivir más allá
de los 20 años de edad. Yoshitaka decidió, aparentemente, ante esta condena,
entrenar con toda su energía, resuelto a llegar al más alto nivel posible en
Karate antes de definitivamente perder su lucha contra la muerte.
La firmeza de su carácter sólo tuvo
parangón con una fortaleza física incrementada, además con la invención de
nuevas técnicas. En mayor medida aún que su padre, Yoshitaka fue un precursor
del Karate-do moderno por el lado técnico. Así donde el antiguo tode
ponía énfasis en el desarrollo de los miembros superiores, Gigo descubrió nuevas
técnicas de pierna, Mawashi geri, Yoko Geri Kekomi, Yoko Geri Keage,
Fumikomi, Ura Mawashi Geri y Ushiro Geri. Todas
éstas pasaron a formar el ya abultado arsenal del antiguo estilo. Las técnicas
de pierna eran realizadas además con un levantamiento de la rodilla mucho mayor
que en el estilo previo y además enfatizaba el uso de la cadera. Generó además
varios cambios técnicos, como el giro del torso a una posición mitad de frente (hanmi)
durante el bloqueo. Yoshitaka insistía en posiciones bajas y ataques largos,
encadenando técnicas, algo que lo separó inmediatamente del karate okinawense.
Fue, además, el primero en enfatizar el movimiento de empuje de la pierna
retrasada y de las caderas al realizarse las técnicas, con la idea de generar
ataques que involucraran todo el cuerpo. Colocaba gran énfasis en el oi-zuki
y en el gyaku-zuki. Se realizaban entrenamientos agotadores en los que
obligaba a sus alumnos a colocar el doble del ardor que colocarían en una
confrontación real, para que así estuviesen seguros de estar preparados para
aquella eventual situación.
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Yoshitaka Funakoshi (2do
sentado desde la der.) y su padre Gichin Funakoshi (2do desde
izq. sentado) |
El gran maestro Gichin Funakoshi aprobaba
sin reservas las iniciativas de su hijo, esto a pesar de que sus enseñanzas, en
ocasiones, y por lo menos aparentemente, contradecían lo enseñado por su hijo.
Fue siempre respetado en gran manera por sus discípulos, por lo que la evolución
del estilo Shotokan no supuso jamás un menoscabo para la unidad de sus maestros
y practicantes.
Bajo el liderazgo de Gigo se
generaron grandes cambios entre los años 1930 y 1935. Estos fueron
principalmente en kumite (combate). Donde su padre colocó énfasis en los kata, Gigo desarrolló el aspecto combativo. Primeramente creó el Gohon Kumite (Combate
predeterminado a cinco pasos), sistema parecido al Kendo, arte que Yoshitaka
también practicaba y estudiaba bajo el último Gran Maestro Hakudo Nakayama, del
cual se inspiró bastante para desarrollar el karate. En 1933 creó el Kihon
Ippon Kumite (Combate predeterminado a un paso) seguido por el Jiyu Ippon
Kumite (al cual Yoshitaka tenía particular cariño), todos ellos inspiraron el Ten No Kata. Finalizó
con el combate libre, Jiyu Kumite, en 1935.
Entre los principales karatekas que participaron en el grupo de desarrollo de
estas nuevas modalidades de combate estaban Shigeru Egami y Genshin Hironishi.
En 1936 se publicó Karate-do Kyohan,
este entregaba los métodos básicos de combate, pero principalmente los cambios
en los kata, siguiendo las nuevas líneas trazadas en la técnica. En este libro
quedó claro y además oficializado, el surgimiento de Karate-do como un arte
marcial japonés nuevo, superando finalmente su legado okinawense, algo que quedó
fuertemente resaltado con el cambio del ideograma "Kara"
y además con la adopción de nombres nuevos para los Kata, con sonidos
japoneses.
Yoshitaka y Gichin Funakoshi
publicaron en Dic. 1943 un nuevo libro, Karate-do Nyumon,
donde Yoshitaka habría escrito toda la información técnica y Gichin Funakoshi
los capítulos iniciales y las historias.
Como ya se ha dicho, desgraciadamente para
el mundo del Karate-do, como resultado de las duras condiciones de vida durante
la II Guerra Mundial y los durísimos entrenamientos a los que se sometía Gigo,
aun con fuertes ataques de tos, la enfermedad que tantos años acosó a Yoshitaka
Funakoshi terminó por abatirlo y la brillante estrella fugaz, que representó
Gigo Funakoshi, terminó por apagarse. Se dice que se negó obstinadamente a comer
de las raciones ofrecidas por los invasores norteamericanos.
Mucho se puede especular sobre cómo habría
sido la historia de Karate-do si no hubiese muerto a tan temprana edad. Egami
especula sobre esto en su libro "The Spirit of Karate", donde habla del triste
estado del karate actual, en la que hay mayor preocupación por ganar campeonatos
y por aprender técnicas de pelea, que adentrarse en el karate como una filosofía
de vida.
Lo más seguro, como afirman mis Sempai, es
que el Karate nunca habría evolucionado de la triste forma que lo ha hecho en la
actualidad, sin el desbande que sucedió posterior a la muerte del Maestro
Funakoshi y sin la creación del Karate deportivo.
Pero especulando no es la forma de
terminar un artículo dedicado al gran Gigo Funakoshi. Algo seguro es que sigue
siendo, y seguirá siendo, una inspiración para los practicantes en Shotokai en
Chile. Su legado nos acompaña en cada entrenamiento, en cada posición baja que
realizamos, en las técnicas de pierna, en el Ten No Kata, en los
distintos entrenamientos de Kumite, su herencia vive cada día junto a
nosotros y nuestro Karate.
TAIJI KASE
Nació
en Japón el 9 de febrero de 1.929, el Sensei Kase (9º DAN) fue uno de los pocos
maestros que a la edad de 71 años continuó en plena actividad. Casado y con dos
hijas dedicó gran parte de su vida a la práctica y enseñanza del Karate dô. Y
aunque el 31 de mayo de 1999 sufrió un infarto, del cual tuvo que ser reanimado
con electroshock, esto no le impidió que, tras veinte días de recuperación en el
Hospital Americano de París, continuara con su misión de elevar el Karate a lo
más alto. Permitiendo así que karatekas de todo el mundo pudieran acceder a
aspectos más profundos de este bello y apasionante arte.
Taiji Kase con
tan sólo seis años de edad ya practicaba Judo, llegando a obtener el 2º Dan
en 1.944. En ese mismo año 1944, comenzó su práctica de Karate dô y fue
casualmente al ver en una librería el "Karate dô Kyohan", libro del Sensei
Gichin Funakoshi (1.868-1.957), tras observar este libro quedó muy
impresionado, pues él ya conocía el Judo, el Kendô y el Aikido pero no así
el Karate dô.
Por ello fue a
conocer a Gichin Funakoshi -quién tras asegurarse sobre las intenciones del
joven Kase lo aceptó como alumno en el Shotokan-Dojo.
Por aquel entonces, Taiji
Kase tenía 15 años y, como anécdota de esos tiempos, dice: que en 1.944 las
personas que poseían una Katana, pistola o practicaban Karate debían notificarlo
a la policía, porque lo consideraban como un arma, no así otros artes marciales.
En estos años él simultaneaba la practicaba del Judo y del Karate. Hasta que muy
cerca de obtener el 3er Dan de Judô tuvo que abandonar su práctica,
debido a que el Karate-dô le absorbía por completo. Y además, según comenta con
una sonrisa, algunas veces en los randori (combate) de Judô surgían las técnicas
de Karate-dô y no dejaba trabajar a sus oponentes .... También practicó algo de
Aikidô llegando incluso a conocer en persona a Morihei Ueshiba, el fundador de
este arte y a Noriaki Inoue, maestro de Aikido de Shigeru Egami, ambos, según
comenta, eran maestros con un increíble nivel. Por otro lado, el maestro Kase no
sólo recibió clases de Gichin Funakoshi sino también de otros maestros e
instructores como veremos en el curso de la entrevista.
A finales de marzo de
1.945 con tan sólo 16 años se alistó en la Armada (Navy), concretamente en el
cuerpo especial de Kamikazes. Sin embargo, la guerra acabó en agosto de ese
mismo año, por lo que hoy día está entre nosotros. Él suele comentar que como
podría haber muerto en la guerra y está vivo no tiene motivo para estar nunca
triste. Y así es, pues siempre se le ve con una especie de sonrisa o actitud
interior muy especial.
Como estudiante se graduó
en Ciencias Económicas en la Universidad de Senshu en marzo de 1.951. Y comenta
con buen humor que, a veces, debido a los entrenamientos, no tenía tiempo de
estudiar los exámenes, pero lo solucionaba firmando los mismos como capitán de
Karate de la Universidad, lo cual le daba buen resultado.
Cuando acabó la guerra, el
Dojo Shotokan estaba destruido, como consecuencia de los bombardeos. Yoshitaka
Funakoshi (1906-45), había fallecido de gangrena pulmonar o algo parecido, y los
antiguos alumnos supervivientes de la guerra se hallaban desperdigados por todo
Japón. El maestro Kase, no encontró un Dojo en donde practicar, por lo que
reanudó la práctica de Judô, hasta que Gichin Funakoshi reunió de nuevo al grupo
del Shotokan.
En 1.946 obtuvo el Shodan
(1er Dan) de Karate-dô y en 1.949 siendo capitán de la Universidad de
Senshu obtuvo el Sandan (3er Dan). En este mismo examen obtuvieron el
3er Dan el capitán de la Universidad de Chuo (Takagi) y el de
Takushoku (Shimamura). El maestro Shimamura era Sempai (senior) del conocido
maestro Nishiyama, el cual, obtuvo el Sandan aproximadamente un año más tarde
que Taiji Kase, Takagi y Shimamura.
El maestro Kase se unió a
la J.K.A. (Japan Karate Asociation) con el fin de dedicarse profesionalmente a
la enseñanza, que es lo que él deseaba. Sin embargo, él siempre hizo un Karate
muy particular, y aunque fue Instructor Jefe de J.K.A en Europa, siempre mantuvo
el contacto con maestros de la N.K.S. -Nihon Karate-dô Shotokai, a pesar de que,
estos dos grupos: J.K.A.(Kyokai), y N.K.S., se separaron por completo al morir
el maestro Gichin Funakoshi debido a diferentes desavenencias. No obstante, es
muy normal que el maestro Kase mantuviera este vínculo, ya que uno de sus
principales instructores fue Genshin Hironishi (1.913-99), Instructor Jefe del
Dojo Shotokan y Presidente de la Shotokai de Japón tras la muerte de Egami
(1.912-81) y hasta su fallecimiento en diciembre de 1.999. También mantiene una
excelente amistad con Jotaru Takagi, actual presidente de la N.K.S., siendo
ambos de la misma generación y compañeros de entrenamiento. Otro de sus
instructores con el que mantuvo contactos esporádicos en sus viajes a Japón fue
Okuyama Tadao, que será mencionado en la entrevista. En cuanto a la gente que
comenta: -que él no ha seguido los estándares de la J.K.A., a este respecto él
simplemente comenta que su Karate es Shotokan Ryu Kase Ha, es decir, Shotokan
con las cualidades que él le ha impreso –su impronta personal.
En Japón una de sus
misiones era adiestrar en Kumite (combate) a los instructores de la J.K.A.,
entre los que se encontraban: Enoeda, Ochi, Shirai y otros muchos. Otra faceta
suya menos conocida es que era el encargado de atender los desafíos o retos que
se lanzaban contra la J.K.A.
Durante la posguerra
(1945-52) con Japón bajo el control de la policía americana, tuvo muchos
altercados de los que salió victorioso y con una gran experiencia real en
combate. Él ahora comenta que ése no es el verdadero espíritu del Budô, pero
eran las circunstancias...
En 1964 sale de Japón a
impartir sus enseñanzas en los siguientes países y continentes: En 1964 estuvo 3
meses en Sudáfrica. En 1.965 enseñó en Sudáfrica con los maestros Kanazawa,
Enoeda y Shirai, ese mismo año realizó una gira de seminarios por EE.UU, y
Alemania. Y de octubre de 1965 a marzo de 1966 en Holanda y Bélgica. De marzo a
agosto de 1967 fue a Milán (Italia) para ayudar a establecerse al maestro Shirai
hasta que en 1.967 llega a Francia y se instala definitivamente en París.
Durante sus comienzos en París, tuvo que confirmar su valía y, para ello, se
batió con los campeones y expertos karatekas franceses de la época; poco a poco,
dejó claro que el Karate que él practicaba era muy superior y no tenía nada que
ver con lo hasta entonces conocido. Según Henry Plée, pionero del Karate Francés
-a Taiji Kase, una vez se le veía en acción, se le admiraba y respetaba, "pues
él va directamente a lo esencial, la técnica para él es sólo el medio, lo que le
importa es el resultado".
Otra de las fechas
importantes, es: 1.986, año en que decide cerrar su Dojo de París y dedicarse
exclusivamente a enseñar su arte por el mundo, -lo que viene haciendo hasta
ahora.
En cuanto a las etapas de
evolución del Karate, él personalmente las divide en: etapa Okinawense, la
Japonesa y la de Yoshitaka. Y aunque él nunca lo diría, sus alumnos y seguidores
y las generaciones de éstos añadirán una etapa más, la del Sensei Taiji Kase ...
En el apartado de sus
publicaciones, en los años ochenta publicó dos libros que incluyen dieciocho
Katas Superiores y los cinco Heian con aplicaciones de las principales
secuencias técnicas de estos Katas, -estos libros se han reeditado en varias
ocasiones.
En 1989, junto con Hiroshi
Shirai, funda la WKSA –World Karate Shotokan Academy -de la cual es Presidente.
Esta asociación tiene como principal cometido, la formación de los cinturones
negros y profesionales del Karate-Dô Shotokan. Pues, su mayor interés es que
éstos sigan progresando. De forma que las generaciones futuras puedan progresar
correctamente, y así preservar el Karate-dô tal y como él lo concibe.
Aunque el Sensei Kase
domina todo el arsenal del Karate, fueron sus técnicas de pierna las que
asombraron de especial forma, como por ejemplo los Ushiro Geri y Kaiten Geri que
él creó, eso por no hablar de sus técnicas de mano abierta, de sus rápidos y
precisos desplazamientos y de los Kamaes, otra de sus especialidades. Pero ante
todo, lo que más ha gustado de él es su eficacia y como ha sabido trasmitir los
aspectos más sutiles del Budô y del Karate en particular.
Por todo lo que aquí he
expuesto, puede parecer que el maestro Kase tan sólo fue un guerrero, un Samurai.
Pero, aquellos que hemos tenido la inmensa suerte de conocerlo sabemos que, a la
vez que un Samurai, fue una persona entrañable que hizo gala de una gran
personalidad y modestia -todo un ejemplo de la armonía entre cuerpo y espíritu.
Él irradiaba esta armonía a raudales, lo que no le impidió ser estricto y enérgico
cuando era necesario. En cuanto a su vida diaria, repartió su tiempo entre la
familia, la práctica cotidiana (en una habitación de su casa), y la lectura de
libros antiguos de Budô, poesía y filosofía entre otros.
Tristemente,
Sensei Taiji Kase murió en Paris el 24 de Noviembre de 2004, fue toda una
inspiración para todos sus alumnos alrededor del mundo y se le echará
mucho de menos.
HIROSHI SHIRAI
"Sean
perseverantes. Las artes Marciales exigen un trabajo de mucha constancia: La
roca es más dura que el agua, pero el agua desgasta la roca lentamente.
Solamente los trabajos pacientes traen sus frutos. La regularidad en el
entrenamiento es esencial. Solo el entrenamiento permite el progreso. Y sobre
todo nunca dejen de practicar"
Hiroshi
Shirai nació el 31 de Julio de 1937, en Japón. Comienza su entrenamiento de
Karate en 1955, en la Universidad de Kobazawa, bajo la dirección de Hidetaka
Nishiyama. Su objetivo era aprender un método eficiente de defensa personal, pero
luego se vio conquistado por el aspecto mental y moral del Karate.
Hiroshi
Shirai contribuyó significativamente en la reputación de la JKA debido a los
resultados obtenidos en competiciones y también por su manera de enseñar. Sus
tres técnicas preferidas son: mae-geri, ushiro-geri y oi-zuki.
Sensei
Shirai comenzó una carrera meteórica: Luego de ser seleccionado para conformar el
equipo de competidores, paso a intensificar sus entrenamientos: de 2 horas por
dia a 3 horas y media, 6 días a la semana. En 1957 su equipo ganó los
campeonatos universitarios. Intensificando aún más sus entrenamientos, logra su
2 Dan en 1958 y 3 Dan en 1961. En 1958, alcanza el 3er lugar en el Campeonato
del Japón; en 1959 repite la colocación; en 1962 es campeón del Japón; en 1963
es segundo lugar.
En 1959 conoce al maestro
Kase, con quien trabaja durante 37 años.
Es enviado
como embajador del Karate JKA, formando parte de los maestros que introdujeron
por todo el mundo las bases del Karate Shotokan. En la actualidad radicado en
Italia continúa con su vida, el karate-do, donde es conocido como "El Tigre".
Actualmente porta el grado de 8 Dan, preside el Comité Técnico de la Federación
Internacional de Karate Tradicional ITKF y entrenador del equipo italiano.